En medio de la operación "Rugido del León", de Estados Unidos e Israel y para la que Donald Trump prometió que "caerán bombas por todas partes", Teherán -la capital de Irán- ha lamentado diversas explosiones durante este sábado.
El saldo del ataque han sido las apariciones de nubes de humo elevadas en la ciudad, edificios destrozados y explosiones que resuenan a lo largo de Teherán. No se han reportado fallecidos.
De momento, hay 51 muertos en Irán tras los ataques, todos asociados al ataque israelí en una escuela del sur del país.
"El plan incluye destruir sus misiles, arrasar su industria de misiles y aniquilar su armada", marcó Trump, que busca que Irán no cuente con armamento nuclear.
En la provincia que alberga la ciudad de Teherán viven cerca de 15 millones de personas.