Grecia impidió el viernes que 4.000 migrantes procedentes de Turquía entraran "ilegalmente" en su territorio, declaró el sábado el portavoz del gobierno, Stelios Petsas, después de una reunión de urgencia con el primer ministro Kyriakos Mitsotakis.

"Grecia se vio confrontada ayer [viernes] a un intento organizado, en masa e ilegal de violación de nuestras fronteras", dijo.

"Hemos protegido nuestras fronteras y las de Europa. Hemos impedido 4.000 intentos de entrada ilegales", agregó, poco después de que Turquía anunciara que no cerrará sus fronteras a los migrantes que deseen cruzar hacia Europa.

El gobierno griego "está decidido a hacer todo lo necesario para proteger las fronteras", agregó el portavoz, subrayando que el país "reforzó" sus dispositivos de seguridad en las fronteras terrestres y marítimas con Turquía.

El primer ministro Kyriakos Mitsotakis convocó el sábado a varios de sus ministros, al jefe de los ejércitos y a los responsables de los guardacostas griegos.

Según Petsas, se realizaron 66 arrestos en la frontera terrestre de la región fronteriza de Evros, donde miles de migrantes, alentados por el anuncio del gobierno turco, acudieron con la esperanza de entrar en Grecia.

"El chantaje [del presidente turco Recep Tayyip] Erdogan no va a funcionar", declaró el viceministro de Relaciones Exteriores griego Miltiadis Varvitsiotis.

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