El diario The Times de Londres reveló que la reina Isabel II de Inglaterra estuvo a punto de ser baleada por un guardia de seguridad del Palacio de Buckingham.

La situación ocurrió una madrugada cuando la soberana -debido a problemas de insmonio- decidió ponerse una chaqueta y salir a pasear por los jardines de su residencia.

Mientras daba el paseo, la reina no se percató que a pocos metros un guardia se había puesto en alerta al ver una silueta en el lugar, pensando que era un intruso.

El escolta, quien preparó su arma para disparar, gritó: "¿Quién anda por ahí?". La monarca respondió "para su sorpresa, soy la reina". "¡Maldita sea Su Majestad! estuve a punto de dispararle", le respondió él.

Según el periódico, el guardia pensó que iba a ser reprendido por el modo en que se dirigió a la reina, sin embargo,  Isabel II se tomó la situación con humor. "Está bien, La próxima vez llamaré antes de salir a pasear para que no tengas que dispararme”, habría respondido ella.

No se precisó la fecha en la que ocurrió el incidente.

Convaleciente

Isabel II de Inglaterra por estos días se encuentra convaleciente de un "fuerte resfriado", que la  obligó a ausentarse de las ceremonias oficiales de las fiestas de fin de año.

Isabel II cumple cada año con cientos de compromisos y no suele cancelar desplazamientos por motivos de salud.

Sin embargo, el palacio anunció recientemente que la monarca abandonará a partir de este año algunas de estas obligaciones al ceder el patronato de 25 organizaciones y asociaciones benéficas (de un total de 600) a otros miembros de la familia real.

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