El partido liberal VVD del primer ministro holandés, Mark Rutte, ha ganado las elecciones generales celebradas el miércoles en Holanda al lograr 32 escaños, según los resultados oficiales con más del 77 % de los votos escrutados.

El Partido Por la Libertad (PVV) del ultraderechista Geert Wilders ha obtenido 19 escaños, empatado en la segunda posición con los democristianos de la CDA y los centristas de D66.

Los resultados oficiales desmienten lo apuntado en los últimos meses por distintos sondeos que situaban al PVV de Wilders como la fuerza más votada.

Rutte, líder de la formación liberal de derechas VVD, pierde nueve escaños, mientras que Wilders obtiene cuatro más que los conseguidos en las anteriores elecciones.

"Hoy fue una fiesta de la democracia"

"Lo mejor es que somos el (partido) más grande", expresó el primer ministro. "Hoy fue una fiesta de la democracia", había señalado anteriormente tras el cierre de las urnas.

Los holandeses dijeron no "a una forma errónea de populismo", aseguró en referencia a su rival. Un eufórico Rutte mostró su deseo de "volver a unir Holanda" y, en referencia al ultraderechista y eurófobo Geert Wilders, aseguró que el país "sigue siendo proeuropeo".

"En una campaña, es inevitable que salgan a la luz las diferencias, pero ahora es importante unir de nuevo al país y formar un Gobierno estable para los próximos cuatro años", dijo el primer ministro en su primera comparecencia tras conocerse los sondeos a pie de urna.

Las posturas radicales de Wilders

Por su parte, Wilders, conocido como el Donald Trump de los Países Bajos, reconoció la derrota y felicitó a Rutte.

"Estamos entre los ganadores de esta elección, aunque obviamente me hubiera gustado ser el partido más grande.

Estos no son las 30 bancas que esperaba", expresó. Sólo un 13 por ciento de los electores holandeses votó a favor del candidato ultraderechista.

Las elecciones en los Países Bajos tienen una trascendencia que va más allá de las fronteras de este pequeño país.

Con su PVV, Wilders concurrió a los comicios defendiendo posiciones tan radicales como una prohibición del Corán ("un libro fascista"), el cierre de todas las mezquitas, un veto a la entrada de musulmanes, la restauración de los controles fronterizos y la salida de Holanda de la Unión Europea.

Publicidad