A tres años de que se iniciara el proceso de paz con las FARC, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo a la BBC que no extraditará a Estados Unidos al principal comandante de esa organización guerrillera, Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko.

"No. EEUU ha estado a mi lado a lo largo de todo el proceso, y saben que no voy a extraditar a estas personas si llegamos a un acuerdo de paz", recalcó el mandatario, quien el 24 de septiembre pasado Santos realizó un histórico apretón de manos con el comandante de las FARC.

Sobre la recompensa de US$ 5 millones que Estados Unidos ofrece por la captura de "Timochenko", el mandatario colombiano indicó a la BBC: "Esa recompensa de US$5 millones por Timochenko va a tener que desaparecer, porque yo no lo voy a extraditar".

Y agregó: "¿Puede imaginarse a un líder guerrillero negociando un proceso de paz para terminar con una sentencia de cadena perpetua en EE.UU.? Eso es absurdo".

La paz por todos lados

La entrevista con BBC Mundo y Hard Talk -programa especializado en entrevistas de la BBC- se realizó en el Palacio de Nariño, sede del gobierno colombiano.

El presidente colombiano lleva un broche con una paloma de la paz en la solapa que –dice– sólo se quitará cuando se alcance un acuerdo final con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para terminar con medio siglo de conflicto interno.

El tema de la paz lo cruza todo en su gobierno: la economía, la educación, la política social. Hasta las servilletas del Palacio de Nariño tienen bordado ese símbolo.

Sin embargo, a pesar de lo avanzado del proceso con las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla colombiana, por ejemplo, sigue activa y hace menos de un mes mató a 12 miembros de las fuerzas de seguridad en un ataque por sorpresa en el oriente del país.

Diálogos "exploratorios"

El gobierno mantiene diálogos exploratorios y secretos con el ELN y Santos le dijo a la BBC que cree que pasarán a la siguiente etapa en breve.

"Yo espero que pronto podamos dar ese paso importante hacia la fase pública e iniciar el proceso con el ELN sobre los puntos que en este momento estamos discutiendo".

¿Qué falta? No lo puede revelar, "porque precisamente estamos en la parte confidencial y yo tengo que respetar esa confidencialidad".

Sin embargo, admitió que sí vería con buenos ojos que se empalmen los procesos de paz de las FARC y el ELN.

"Sería lo ideal", aseguró.

"Porque no puede haber dos justicias transicionales; o por ejemplo el cese el fuego definitivo: lo ideal es que sea un cese el fuego definitivo con los dos grupos".

¿Se imagina un 23 de marzo de 2016 firmando con las FARC y el ELN?, le preguntó BBC Mundo.

"Sería lo ideal, pero no quiero anticiparme. Cada uno de esos grupos tiene su propia dinámica y su propio interés", respondió.

¿Posconflicto en paz?

Si, tal como prometió el presidente, se llega a un acuerdo definitivo con las FARC el 23 de marzo de 2016, pero no se suma el ELN Colombia entrará en un posconflicto parcial, un escenario en el que existe el riesgo de un incremento de la violencia.

"He escuchado esos argumentos y la verdad es que en muchos procesos ha sucedido eso, sucedió en Guatemala, sucedió en Salvador", dijo Santos.

"Pero", aclaró, "en este caso nos hemos preparado bien".

"La mayor parte de las unidades de los miembros de nuestras fuerzas armadas están concentrados en la lucha contra las FARC y van a quedar liberados, ¿para qué?, para ser más efectivos en la lucha contra las otras organizaciones ilegales".

"Le doy un ejemplo: hay en las selvas del Caguán hay más de 114.000 soldados. Cuando firmemos con las FARC -allá están las FARC, allá es pura selva y FARC- los sacamos y los reubicamos para combatir cualquier organización ilegal que todavía esté pendiente".

"Yo creo que el país va a ser más seguro", dijo.

Seguridad jurídica

Aunque el proceso de paz ha sufrido altibajos, en los últimos días un hecho al parecer no vinculado al tema pudo haber erizado la piel de los negociadores en La Habana, especialmente los de las FARC.

El fiscal general, Eduardo Montealegre, afirmó que su oficina revisará los indultos y las amnistías que recibieron guerrilleros desmovilizados del M-19 en su proceso de paz de 1990.

"No me gustó, me pareció inoportuno, me pareció que enviaba una señal equivocada en este momento", le dijo Santos a BBC Mundo.

Eso podría hacer pensar que lo que se acuerde en Cuba pueda estar en riesgo sea cuestionado y revertido en las próximas décadas.

Sin embargo, Santos no cree que eso vaya a ocurrir.

"Lo que acordamos con las FARC, esa jurisdicción especial para la paz, el hecho de que los máximos responsables pasen por el filtro de la justicia, sean investigados, sean juzgados, sean condenados y sean sancionados, eso le da seguridad jurídica para que precisamente el día de mañana nadie pueda sugerir lo que está haciendo el fiscal", dijo.

¿Y si pierde el plebiscito?

Uno de los mecanismos para dar mayor respaldo a una eventual firma de paz será un plebiscito, en el que los colombianos podrán votar si aceptan o no lo acordado por las partes.

"Es un compromiso que yo hice sin estar obligado a hacerlo", explicó el presidente, "legalmente no tengo por qué hacerlo, pero yo pensé en mis adentros que esto le da mucho más legitimidad, si le digo al pueblo colombiano desde antes de comenzar las negociaciones 'ustedes tendrán la última palabra'".

Pero si dicen que no, tendrá que renunciar, ¿verdad?, le preguntaron en el programa HardTalk.

"Bueno, tendré que… estaría en serias dificultades", respondió.

"Pero estoy totalmente convencido que la mayoría de los colombianos me va a respaldar, va a respaldar este proceso de paz".

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