En la zona del valle del río Omo, en Etiopía, habitan hasta 50 tribus diferentes en modos de vida ancestrales. Por esta razón, esa región de África ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Uno de estos grupos humanos que destaca especialmente por su curioso aspecto físico son los bodi. Y es que mientras los hombres de todas las tribus del valle del Omo son, en términos generales, esbeltos, fibrosos y musculosos, los varones bodi destacan por todo lo contrario: su obesidad.

La revista española Quo expuso en una publicación de 2015 que los antropólogos llevan años estudiando los rituales de las tribus de la zona. En ese sentido, los bodi esperan la llegada del mes de junio para elegir al miembro más destacado del grupo, quien no es precisamente el más fuerte o inteligente, sino que el más gordo.

Es por esto que, en un momento determinado del año, los varones de la tribu sienten el deseo de optar a un puesto importante dentro del grupo, por lo que comienzan a engordar.

¿Qué comen para engordar?

En este periodo, que puede ir de tres a seis meses, siguen una dieta hipercalórica a base de sangre de vaca mezclada con leche. Este alimento les hace duplicar, y en algunos casos hasta triplicar, su peso corporal.

Al llegar el día en que se elige al nuevo soberano, en medio de un festival, los hombres exhiben sus flácidas carnes, se les mide la circunferencia del abdomen y se les pesa cuidadosamente. El vencedor no sólo es proclamado rey por un día, sino que también recibe la mano de la mujer más bella de la tribu, según detalla la revista Quo.

Otra curiosidad de los bodi, que por cierto son seminómadas, es que adoran a su ganado por encima de cualquier cosa. Incluso, relata el fotógrafo francés Eric Lafforgue, hablan con sus reses y hasta les cantan.

“Estar gordo es un símbolo de estatus”, explica Lafforgue sobre la causa de este culto, “de que se poseen muchas vacas y que, por tanto, hay capacidad para alimentar a la familia. Por eso, el hombre más obeso es codiciado. Se le considera el más poderoso”.

Los bodi no son cazadores ni guerreros, a diferencia de la mayoría de sus tribus vecinas, por lo que no necesitan un cuerpo esbelto ni atlético para conseguir el alimento diario.

Publicidad