Desde hace 32 años, la ciudad italiana de Venecia goza de protección especial por parte del Centro del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, pero eso podría cambiar rápidamente. "Venecia corre peligro de perder su estatus de Patrimonio Cultural de la Humanidad”, advierte en entrevista con DW Mechthild Rössler, quien dirige la institución desde hace 25 años. El Centro no decide sobre el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad, eso le corresponde al Comité del Patrimonio de la Humanidad la UNESCO, pero la institución observa con mucha atención la situación en la ciudad portuaria del norte italiano. "Estamos esperando el informe de Italia. Luego presentaremos nuestro análisis al Comité”, dice Rössler.

Según Rössler, el Comité ya propuso colocar a Venecia en la "lista roja” de patrimonios culturales en peligro. El acalde de Venecia, Luigi Brunaro, que lo intuía, se presentó en septiembre de 2019 en París, en la sede de la UNESCO, acompañado de una nutrida delegación. "Nuestro mensaje llegó”, cree Rössler.  "de otro modo, esas autoridades no hubieran aparecido aquí, en la UNESCO; eso es muy claro”.

Venecia está asfixiándose por el turismo masivo

Claro queda también cuáles son los puntos de crítica en los que la UNESCO exigió mejoras, ya en 2015, durante una de las "misiones de monitoreo” de esa organización. Lo que se critica es, sobre todo, la forma en que se maneja el turismo en Venecia. En total, cerca de 22 millones de visitantes llegan cada año a esa ciudad, de solo 55.000 habitantes. En 1951, llegaban 175.000 turistas. "No queremos que se convierta en una ciudad museo”, señala Rössler, "sino en una ciudad viva, donde la gente también pueda vivir.” Venecia, que se sostiene gracias al turismo internacional, aún no ha encontrado una solución a ese dilema.

Junto con el fenómeno de la sobrecarga de turismo,los grandes barcos de crucero son el otro gran problema. Estos cruzan el Canale Grande con hasta 6.000 pasajeros. "El tráfico de los barcos provoca erosión y el agua también va carcomiendo las estructuras de la ciudad”. Desde hace años se está construyendo un sistema de protección contra las mareas, con compuertas móviles, el MOSE, que no avanza, debido, en parte, a escándalos de corrupción. El sistema está pensado para detener las masas de agua del mar Mediterráneo. Pero al cambio climático tampoco lo detiene la tecnología.

El cambio climático amenaza la laguna de Venecia

Las consecuencias del cambio climático están siendo evaluadas en un estudio de la UNESCO. Según datos de ese estudio, las fuertes precipitaciones y el aumento del nivel del mar son solo algunos de los efectos visibles del calentamiento global. Pero ambos podrían, en combinación con los fuertes vientos, que ya de por sí azotan usualmente la laguna, haber provocado las inundaciones extremas de la actual ‘acqua alta' en Venecia. El nivel llegó a 1,87 cm sobre el nivel del mar en la noche del miércoles (13.11.2019), la medición más alta desde hace 53 años, y el nivel de agua más alto de los últimos 100 años. La basílica catedral de San Marcos sigue rodeada de agua, y la cripta del templo, construido en el siglo XVIII, se inundó. Expertos alertan sobre una "corrosión irreversible” en su estructura y en la de otros edificios históricos.

Pero esto no es todo. "Actualmente tenemos fenómenos climáticos que no veíamos tan claramente hace diez años”, advierte Mechthild Rössler, geóloga especializada en Ecología. Por ejemplo, el peligro masivo de una especie foránea de gusanos que llegaron al norte de Italia de aguas más calientes: "Atacan la madera de los millones de estacas sobre las que se apoya Venecia”, explica la experta. También se teme que los pilares de madera sobre los que descansa la basílica de San Marcos se vean afectados por las aguas y sus consecuencias.

Sigue la alerta naranja en Venecia

Lo que sí es evidente, es que Venecia ya está siendo afectada gravemente por el cambio climático. Su título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, cuyo objetivo era preservarla, podría haber tenido el efecto contrario al esperado, ya que no hay freno para el turismo masivo. Pero ¿sería una solución para la ciudad que la UNESCO le retirara ese título? "Por el momento no se llegará a eso”, dice Rössler a DW. "Pero que hoy en día todavía no estemos en condiciones de proteger eficientemente a Venecia es muestra de incapacidad”. No solo se llama a los venecianos a protegerla, sino también a las autoridades italianas y a la comunidad internacional. "¡Estamos todos en el mismo barco!”, alerta la directora del Centro del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

 

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