Unas 661.000 personas tuvieron que dejar sus hogares en zonas de conflicto en 19 países desde el 23 de marzo, cuando la ONU hizo un llamado para que se impusiera una tregua global durante la pandemia, indicó la organización no gubernamental Norwegian Refugee Council (NRC) este viernes.

La NRC indicó que sus datos prueban que las luchas armadas continuaron también a pesar del confinamiento impuesto en gran parte del planeta.

El mayor movimiento de población desde el 23 de marzo se registró en República Democrática del Congo, donde los enfrentamientos entre grupos armados y militares forzaron a unas 480.000 personas a abandonar sus hogares.

En Yemen, 24.000 personas tuvieron que dejar sus casas en el mismo periodo, mientras que en Afganistán, República Centroafricana, Siria, Somalia, Chad, Birmania y Níger lo hicieron unas 124.000, según el NRC.

"Mientras que los expertos sanitarios nos piden que nos quedemos en casa, hombres con pistolas fuerzan a cientos de miles de personas a dejar sus casas en medio de una vulnerabilidad extrema", denunció el secretario general del NRC, Jan Egeland.     

Asimismo, Egeland instó a los líderes mundiales a "aprovechar la ocasión" y hacer presión de forma unánime para instaurar un alto al fuego global y más unidad para proteger a todas las comunidades frente a la COVID-19.

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