Esta semana un hombre asesinó a su compañero de trabajo y luego lo enterró en su casa en Argentina. El sujeto, que ya fue detenido, era un panadero de 38 años identificado como Marcelo Alfredo R.D.

El hombre, para disimular el hoyo que había hecho en su patio para enterrar el cuerpo, colocó un plástico encima y un montículo de arena. Sin embargo, la policía se percató de la anomalía y encontró los restos del fallecido.

La víctima fue identificada como Mateo Pérez de 22 años, quien había sido reportado como desaparecido el pasado 6 de febrero.

Según detalló TN, lo que causó mayor controversia fue que el asesino colaboró de la investigación como testigo. Incluso el sujeto relató a las autoridades la última vez que vio a Pérez el día de su extravío luego de terminar una jornada de trabajo.

Sin embargo, efectivos policiales ya tenían imágenes de las cámaras de seguridad en las que aparecían ambos subiendo a un auto. Este iba con destino al barrio San Roque, donde está la casa del victimario y se produjo el homicidio.

Al revelarse que su relato era falso, la fiscal a cargo ordenó un allanamiento a la vivienda, donde un uniformado fue al fondo de la propiedad y pudo ver el plástico que cubría el lugar donde había enterrado al joven de 22 años.

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