Daniel MEROLLA / Paula Bustamante / AFP

Mauricio Macri, adalid de la economía de mercado, anunció el domingo un "cambio de época" en Argentina, tras ganar la presidencia en balotaje frente al candidato del gobierno peronista de centroizquierda, Daniel Scioli, y poner fin a doce años de kirchnerismo.

"Es un día histórico. Un cambio de época. Un tiempo que no puede detenerse en revanchas o ajustes de cuentas. Construir una Argentina con pobreza cero, derrotar al narcotráfico y mejorar la calidad democrática", dijo ante miles de partidarios, en medio del cotillón tradicional de su partido, con globos y papelitos de colores, con música de rock y de cumbia argentina.

La diferencia final de menos de tres puntos reveló un comicio muy reñido, en el que Macri sumó 51,4% de votos, frente a 48,5% de Scioli, escrutadas el 99% de las mesas. La presidenta Cristina Kirchner llamó por teléfono a Macri para felicitarlo y acordaron reunirse el martes en la residencia oficial de Olivos (periferia norte), informó el canal C5N, cercano al gobierno.

"Felicito a Macri por su victoria", dijo Scioli al admitir su derrota. Una multitud de sus partidarios en la Plaza de Mayo entonó cánticos, sin mostrar sorpresa por un resultado que anticipaban los sondeos.

Macri, un ingeniero de 56 años, fue electo para un mandato de cuatro años y en los primeros dos estará forzado a establecer alianzas en el Congreso, donde el kirchnerismo tiene mayoría absoluta en el Senado y es la primera fuerza en Diputados.

El macrismo ha prometido liberar el mercado de cambios, impulsar la iniciativa privada como motor, reordenar el Estado, reanudar vínculos dañados con las grandes potencias desarrolladas y arreglar una deuda en litigio judicial con fondos especulativos en Nueva York.

También anticipó que pedirá aplicar la cláusula democrática y suspender a Venezuela del Mercosur por tener presos políticos afirmó, entre ellos a Leopoldo López, cuya esposa Lilian Tintori celebró en el comando de campaña de Macri.

En la sede de campaña de Macri el clima fue de fiesta y euforia por el triunfo de su alianza Cambiemos, forjada junto con los radicales de la UCR (socialdemócratas).

"Esto es historia", dijo Marcos Peña, jefe de campaña de Macri e ideólogo del Pro (Propuesta Republicana, derecha) el partido del nuevo mandatario.

El presidente electo sucederá a Cristina Kirchner, en el mando desde 2007, y viuda del fallecido presidente Néstor Kirchner (2003-2007). Fueron 12 años de kirchnerismo en el poder.

La participación fue de 78% de los más de 32 millones de electores registrados en este balotaje, el primero en la historia argentina.

Macri asumirá el 10 de diciembre. En la primera vuelta, el 25 de octubre, Scioli obtuvo 37,0% de los votos frente a Macri (34,1%).

Rechazo al kirchnerismo

Los festejos se extendieron al tradicional Obelisco de la capital donde cientos de seguidores del nuevo presidente celebraban descorchando botellas de champaña. Macri capitalizó el voto de rechazo al kirchnerismo y su fuerza electoral descansa en las grandes ciudades del centro del país.

"Yo lo voté a Macri para que cambie algo en el país. A mí me tocó de muy cerca la inseguridad. Lo mataron a mi hermano, en la calle, por nada. Esperemos que eso cambie", dijo a la AFP Angeles Rodríguez, una empleada de 24 años.

Es la primera vez que un líder de la derecha liberal llega al poder por las urnas en elecciones libres, sin una dictadura que lo sostenga, ni fraudes o candidatos proscriptos.

En su vida democrática Argentina sólo alternó en el poder al Partido Justicialista (PJ, peronista) o a la UCR.

Scioli (58 años) es un excampeón mundial de motonáutica e hijo de un comerciante que urdió una alianza táctica con Kirchner, pero sin su estilo confrontativo.

Claroscuros

"Nunca hubo 12 años con la estabilidad económica y social que ofrecieron estos gobiernos", se defendió Kirchner tras sufragar en Río Gallegos, 2.500 km al sur de Buenos Aires, en la provincia de Santa Cruz (Patagonia).

Pero el gobierno saliente deja una economía con señales de débil crecimiento, de 2,2% en el primer semestre, una inflación superior al 20% y menguadas reservas en el Banco Central. 

El consumo se sostiene con programas de incentivos y ajustes de salarios en negociaciones libres sindicatos-empresas (paritarias).

Los Kirchner reestatizaron empresas de servicios y nacionalizaron la del petróleo. Arreglaron el 93% de la deuda en 'default' desde 2001.

Pero el 7% de acreedores, los fondos especulativos (buitres), le plantean un duro litigio en Nueva York. 

En 12 años se crearon cinco millones de empleos, se alentó la ciencia y la tecnología y millones de personas gozan de subsidios y jubilaciones especiales.

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