Lo que debía ser uno de los viajes más esperados de Silvia Gatica Pérez terminó transformándose en una tragedia para su familia: La chilena de 32 años, oriunda de Puente Alto, viajó hasta Salvador de Bahía, Brasil, para participar en una convención de FitDance, disciplina que había descubierto hacía aproximadamente dos años y que se había convertido en una de sus grandes pasiones.

Silvia, conocida como "Titi" por sus cercanos, llevaba meses esperando la oportunidad de asistir al encuentro.

"Súper feliz. Estaba súper entusiasmada. Le encantaba viajar a la convención y a Brasil particularmente", recordó su hermana, Evelyn Gatica.

Silvia viajó el jueves 20 de agosto. Sin embargo, esa misma noche todo cambió: horas después, fue encontrada sin vida al interior del hotel donde se hospedaba, ubicado en el barrio de Rio Vermelho.

“Ella no lo logró, lo siento mucho, ella falleció”

Evelyn recordó el momento en que recibió la noticia: "Me dijeron 'la tratamos de reanimar, hicimos todo lo que pudimos, ella no lo logró, lo siento mucho, ella falleció'".

Según los antecedentes conocidos por la familia, las amigas de Silvia habían salido del hotel para ensayar con miras a la competencia de FitDance.

Posteriormente se produjo la emergencia que terminó con la muerte de la chilena.

"Cuando llegaron y la vieron, todavía tenía un poquitito de pulso. Pero cuando llegaron los paramédicos de Brasil, ya no pudieron hacer nada por ella", contó Evelyn.

La familia sospecha que un ataque epiléptico pudo haber provocado su muerte, aunque el material no establece una causa de muerte confirmada.

“El hotel donde se quedó no tenía DEA”

Uno de los antecedentes que más golpeó a la familia fue conocer las condiciones en las que se produjo la emergencia.

Según Evelyn, el establecimiento donde se hospedaba su hermana no contaba con un Desfibrilador Externo Automático (DEA).

"El hotel donde se quedó no tenía DEA, entonces igual saber esos detalles a uno le termina de romper el corazón", lamentó.

Familia necesita $10 millones para repatriar su cuerpo

A la pérdida de Silvia se sumó ahora otra dificultad para sus cercanos: conseguir los recursos necesarios para trasladar su cuerpo de regreso a Chile.

La familia necesita reunir aproximadamente $10 millones para concretar la repatriación.

"Esta suma de dinero es imposible, o sea, no te puedo explicar la impotencia que se siente no tener los medios para traerla", expresó Evelyn.

Desde Cancillería informaron que se mantienen en contacto con los familiares y que el Consulado de Chile en Río de Janeiro realiza gestiones para prestarles asistencia.

Mientras buscan reunir el dinero necesario, los cercanos de Silvia también esperan que su caso sirva para generar conciencia respecto de las dificultades que pueden enfrentar las familias cuando un chileno fallece durante un viaje en el extranjero.

 

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