La economía estadounidense sufrió una espectacular contracción en el segundo trimestre debido a la pandemia del coronavirus con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 32,9%, según los datos del gobierno publicados este jueves.

La contracción, que es menor a las expectativas de los analistas, igualmente marca el peor desempeño de la historia, desde que comenzaron los registros en 1947

Estas cifras publicadas por el Departamento de Comercio muestran el crecimiento anualizado por lo que no son comparables con los indicadores que usan otras economías avanzadas.

El Departamento de Comercio indicó que "la caída del PIB refleja la respuesta a la COVID-19, que implicó medidas de confinamiento entre marzo y abril, que fueron parcialmente compensadas por la reapertura de una parte de la actividad en algunas regiones del país en mayo y junio". 

La contracción del PIB se debe en gran medida a la caída del gasto en consumo, que es el principal motor del PIB, que se desplomó 34,6% en el segundo trimestre. 

Los gastos en servicio, un sector que sufrió de lleno el golpe de la crisis, bajó 43,5%.

En tanto las inversiones privadas cayeron un 49%

Por el contrario, el gasto del gobierno federal subió 17,4% debido a los paquetes de ayuda para los hogares y las empresas para combatir la crisis. 

Caída histórica de 10,1% del PIB en Alemania en el segundo trimestre

Alemania sufrió en el segundo trimestre de 2020 una caída histórica de 10,1% de su (PIB), como consecuencia de las medidas de restricción aplicadas para limitar la propagación del coronavirus, en la que representa la mayor recesión desde 1945.

Se trata del "peor retroceso del indicador desde el inicio de las mediciones trimestrales del PIB en Alemania en 1970", indicó el jueves en un comunicado la oficina federal de estadísticas Destatis.

El récord anterior fue una contracción del 4,7% en el primer trimestre de 2009, en plena crisis financiera mundial.

La economía alemana, principal motor de Europa y que depende de las exportaciones, sufrió un choque provocado por el confinamiento, que paralizó la producción de muchos sectores, pero que también redujo el comercio e hizo caer la producción.

"En el segundo trimestre de 2020, tanto las exportaciones como las importaciones de bienes y servicios se hundieron masivamente", indicó Destatis.

En abril, en plenas restricciones sanitarias, la producción manufacturera sufrió una caída histórica de 17,9%, mientras que los pedidos de la industria cayeron un 25,8% y las exportaciones un 31,1%.

El sector turístico y aéreo también se vieron muy afectados y las aerolíneas TUI y Lufthansa anunciaron planes de despidos masivos, aunque fueron rescatadas por el Estado alemán.

Comparado con el segundo trimestre de 2019, la caída fue del 11,7%.

No obstante, esta caída histórica del PIB solo representa "una ojeada por el retrovisor", defiende Carsten Brzeski, economista en el banco ING, quien recuerda que "la economía alemana ya se está recuperando".

Alemania, que ha sufrido un menor impacto de la crisis sanitaria que sus vecinos europeos, inició el desconfinamiento a principios de mayo.

Después de tres meses de crecimiento del desempleo, los niveles se mantuvieron estables en julio respecto a junio, situándose en el 6,4%.

"El peor trimestre podría verse acompañado por el mejor", afirma Brzeski, quien espera una fuerte aceleración de la economía en los próximos meses.

"Hay señales claras de recuperación", confirmó el miércoles el instituto económico alemán DIW, quien subrayó que la actividad se está viendo favorecida por la demanda interna (consumo, servicios y construcción) que se está recuperando más rápidamente que la industria.

El gobierno alemán adoptó en junio un plan de 130.000 millones de euros (152.000 millones de dólares) para impulsar el consumo a través de una disminución del IVA y la concesión de una ayuda suplementaria a las familias de 300 euros (350 dólares) por cada hijo.

Berlín prevé una recesión de un 6,3% para este año, mientras que la caída será más importante en sus socios Francia, Italia o España, donde el PIB podría contraerse más del 10%.

Alemania también se verá favorecida por el fondo de reconstrucción europeo acordado el 21 de julio en la cumbre en Bruselas.

"Estoy convencido de que con la adopción de este plan, (Alemania) conocerá un crecimiento sostenible en 2021 y 2022", aseguró el ministro de Economía, Peter Altmaier, quien prevé que su país crezca un 5,2% el año que viene.

La recuperación de la economía alemana dependerá en gran medida del comercio internacional, muy afectado por la pandemia.

Tras una mejora en los próximos meses, "el ritmo de recuperación podría volver a verse ralentizado", advierte Fritzi Köhler-Geib, economista jefe de la banca pública KfW.

Alemania, como en otros países europeos, también experimentó un aumento de los rebrotes durante el verano y las autoridades sanitarias alemanas expresaron el martes su "gran preocupación" ante unas cifras de contagio que crecen.

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