El primer ajuste ministerial del gobierno de José Antonio Kast no solo quedó marcado por su rapidez, sino también por el impacto que tuvo sobre dos de las figuras que habían ocupado roles estratégicos desde el inicio de la administración. Tras abandonar sus cargos, Mara Sedini y Trinidad Steinert optaron por alejarse temporalmente de la agenda pública mientras evalúan sus próximos pasos.

El movimiento político se concretó apenas 69 días después del inicio del mandato, convirtiéndose en uno de los ajustes ministeriales más tempranos registrados desde el retorno a la democracia.

Mara Sedini se distancia de la contingencia tras dejar el Gobierno

La salida de Sedini fue una de las decisiones que más sorprendió dentro del oficialismo. Durante la misma jornada en que abandonó el gabinete, la entonces vocera había defendido públicamente la permanencia de Steinert frente a los cuestionamientos de la oposición.

Sin embargo, horas más tarde fue convocada por el Presidente a una reunión privada en La Moneda, donde se le comunicó su salida del Ejecutivo.

Según versiones conocidas por su entorno y expuestas por La Tercera, la exsecretaria de Estado no esperaba dejar el cargo y la decisión generó impacto personal y político. Cercanos sostienen que consideraba haber logrado mejorar su desempeño comunicacional luego de semanas iniciales complejas, por lo que el desenlace fue recibido con decepción.

Tras abandonar el Gobierno, Sedini decidió tomar distancia de la actividad política. Actualmente se encuentra en Miami junto a su familia, en un viaje cuyo objetivo habría sido desconectarse del intenso escenario que enfrentó durante sus semanas en el gabinete.

Pese a su salida, en el oficialismo aseguran que Kast mantiene una valoración positiva sobre el trabajo realizado por la exvocera.

De acuerdo con distintas versiones surgidas tras el ajuste ministerial, el Mandatario habría transmitido tanto a dirigentes del sector como a la propia Sedini su intención de mantenerla vinculada al proyecto político de gobierno.

Por ahora no existe una definición respecto de cuál podría ser ese eventual rol, aunque en Palacio sostienen que su futuro político sigue siendo una conversación abierta.

El descanso de Trinidad Steinert tras semanas de alta presión

La situación de Steinert ha seguido un camino distinto. Según consignó el mismo medio, después de dejar el Ministerio de Seguridad, la exautoridad decidió pasar algunos días fuera de Santiago junto a familiares y personas cercanas.

Quienes han mantenido contacto con ella señalan que el principal objetivo ha sido recuperarse del desgaste acumulado durante su breve paso por el gabinete, período que estuvo marcado por fuertes presiones políticas y cuestionamientos desde distintos sectores.

A diferencia de otros exintegrantes del gabinete, la situación de Steinert presenta un componente adicional: antes de asumir funciones en el Ejecutivo desarrolló una extensa carrera en el Ministerio Público.

Según trascendió, al momento de aceptar la invitación presidencial para integrarse al gabinete, la entonces fiscal regional manifestó las implicancias personales y profesionales que suponía abandonar una trayectoria construida durante más de dos décadas.

Por esa razón, el futuro laboral de la exministra continúa siendo materia de análisis en el entorno gubernamental.

Publicidad