Polémica ha causado en Argentina la conversación en un grupo de WhatsApp entre los apoderados de un curso de un colegio de Buenos Aires que se mostraban aliviados por la separación de un pequeño con Asperger.

Entre los mensajes se leían comentarios como “¡Al fin una buenísima noticia! ¡Era hora de que se hicieran valer los derechos del niño para 35 y no para un solo” o "¡Qué bueno para los chicos, que puedan trabajar y estar tranquilos!”.

La tía del pequeño, Rosaura Gómez, fue quien dio a conocer la conversación que es considerada un acto discriminatorio.

En un posteo en Facebook manifestó que su sobrino “es un dulce. Les cuento que las mamás de sus compañeritos hacían paro (no llevaban a sus hijos) supuestamente hasta que no lo sacaran de la escuela. Eso no pasó, pero lo cambiaron a otro cuarto”.

Además, expuso que “se supone que es un colegio religioso y esa fue la reacción de las mamás al enterarse... muy triste que hablen así de una criatura".

Se trata del colegio San Antonio de Padua, cuyo representante legal, Gustavo González, defendió la determinación, aunque no así los “festejos” de las madres de sus compañeros.

"Nos llama la atención el festejo de los padres, vamos a reunirnos con ellos… La escuela franciscana tiene la misión de educar respecto de estas realidades… El chico tiene crisis disruptivas que generan en la clase la alteración del proceso de enseñanza", dijo.

Mientras que la mamá del menor, Paola, explicó a la cadena de noticias TN que a su hijo “le gusta tener amigos, él lo intenta, más allá de a veces no entienda los juegos de sus amigos. Por ejemplo le gustan los Pokemón porque todos hablan de eso, él siente que está perdiendo ese vínculo, que se lo están sacando”.

La progenitora agregó que “la mayoría de las escuelas en Argentina son inclusivas… Pero esto son cuestiones sociales. Me puse en el lugar de estas madres, pero ellas no se pusieron en nuestro lugar. Ahora hemos acordado con la escuela que él puede ser flexible en la agenda. No va a estar fijo en un curso, se va a repartir entre los tres o cuatro grados que hay”.

El Asperger es una enfermedad en que la persona tiene dificultades para relacionarse con los demás y puede presentar comportamientos inadecuados.

Entre los apoderados que festejaron la decisión de cambiarlo de curso se encuentra Cristina Peduzzi, quien le contó a La Nación que el pequeño "agredió a varios chicos” y que "tiraba tijeras y golpes".

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