AFP

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, hizo el viernes una comparación entre su sangrienta guerra contra la criminalidad y el exterminio de los judíos por Adolf Hitler, diciendo que estaría "feliz de masacrar" a millones de drogadictos. 

Duterte, de 71 años, conocido por su lenguaje soez, también calificó de "hipócritas" a Estados Unidos y a la Unión Europea, que criticaron su violenta campaña contra el tráfico de droga. 

"Hitler masacró a tres millones de judíos. Pues bien, hay tres millones de drogadictos (en Filipinas). Estaría feliz de masacrarlos", dijo el viernes en un discurso. En realidad, los nazis asesinaron a seis millones de judíos.

El paralelismo entre Hitler y el exterminio de judíos y la campaña anticrimen en Filipinas suscitó reacciones de indignación.

El secretario estadounidense de Defensa, Ashton Carter, calificó el viernes de "profundamente inquietantes" las palabras de Duterte. Carter participaba en Ko Olina (Hawai) en una cumbre sobre seguridad regional con las naciones aliadas de Asia del sureste. 

"Toda comparación de las atrocidades únicas del Holocausto con cualquier otra cosa es totalmente inaceptable", declaró el portavoz del Ministerio alemán de Relaciones Exteriores, Martin Schaefer.

"Estas declaraciones son repulsivas y el presidente Duterte tiene que retractarse y pedir disculpas", dijo el presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald Lauder, en un comunicado.

"Lo que dice el presidente Duterte no solo es profundamente inhumano, sino que revela una terrible falta de respeto por la vida humana", declaró Lauder en un comunicado.

El nuevo presidente filipino prometió matar a decenas de miles de criminales con el objetivo de eliminar del país las drogas ilegales en seis meses.

Desde su investidura el 30 de junio, más de 3.300 personas murieron, la mayoría asesinados por civiles que siguieron la cruenta retórica del presidente animándolos a tomar la justicia por su mano.  

Numerosas organizaciones de defensa de los derechos humanos y gobiernos occidentales han criticado duramente esta política.

El viernes, el mandatario filipino criticó también a la Unión Europea y a Estados Unidos, denunciando su inacción en la crisis migratoria.

"Ustedes, Estados Unidos y la Unión Europea, pueden llamarme como quieran, pero yo nunca he caído en la hipocresía como ustedes", dijo.

"Los migrantes huyen de Oriente Medio. Los dejan pudrirse y ¿se preocupan por la muerte de 1.000, 2.000, 3.000 personas?", apostilló.

Como respuesta a las críticas estadounidenses, Duterte anunció esta semana su voluntad de cesar los ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos. El viernes afirmó que los ejercicios previstos del 4 al 12 de octubre en Filipinas con la participación de mil soldados serán los últimos de su mandato de seis años.

"No pretendan ser la conciencia moral del mundo", dijo dirigiéndose a Washington.

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