Israel afirmó el jueves que su ejército interceptó frente a las costas de Creta una flotilla de ayuda con destino a la Franja de Gaza y detuvo a decenas de militantes propalestinos que acordó trasladar a Grecia.
En uno de aquellos barcos interceptados iba la periodista chilena Macarena Chahuán, cuyos cercanos solicitaron ayuda a la Cancillería de Chile para solicitar información sobre su paradero.
Las autoridades israelíes anunciaron que habían capturado a 175 activistas a bordo de una veintena de barcos, en tanto que los organizadores del convoy los cifraron en 211, entre ellos una concejala del Ayuntamiento de París.
Inicialmente todos iban a ser llevados a Israel.
Pero "tras un acuerdo con el gobierno de Grecia, los civiles (...) serán desembarcados en las próximas horas en las costas griegas", escribió el canciller israelí, Gideon Saar, en la red social X.
Grecia "velará por su regreso seguro a sus países", señaló por su parte el ministerio de Exteriores griego en un comunicado.
La flotilla estaba compuesta por más de 50 barcos que partieron en las últimas semanas de Marsella (Francia), Barcelona (España) y Siracusa (Italia). En ellas también iban otros seis chilenos, entre ellos el exdirigente estudiantil Victor Chanfreau y la periodista Carolina Eltit.
En un comunicado conjunto, una decena de países, entre ellos España, Turquía y Pakistán, denunciaron "violaciones flagrantes del derecho internacional" por parte de Israel.
Madrid convocó al encargado de negocios de Israel en España.
"Israel vuelve a violar la legalidad internacional al asaltar una flotilla civil en aguas que no le pertenecen", dijo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
"Éxito total", dijeron desde Israel
El primer ministro Benjamin Netanyahu, por su parte, calificó la interceptación de "total éxito" y describió a los participantes como "partidarios" del movimiento islamista palestino Hamás.
El gobierno estadounidense de Donald Trump respaldó a Israel y criticó a los aliados europeos de Washington, desde cuyos territorios zarparon los barcos, de apoyar "esta inútil maniobra política".
"Estados Unidos estudiará el uso de las herramientas disponibles para imponer consecuencias a quienes presten apoyo a esta flotilla pro-Hamás y respalda las acciones legales de nuestros aliados en su contra", dijo el portavoz de la diplomacia estadounidense, Tommy Pigott, en una declaración.
En 2025, un primer viaje de la Flotilla Global Sumud ("resiliencia" en árabe) hacia Gaza atrajo la atención mundial.
Varios cientos de activistas, entre ellos la sueca Greta Thunberg y la eurodiputada franco-palestina Rima Hassan, fueron detenidos en el mar, trasladados a Israel y luego expulsados.
Los activistas de este nueva convoy decían querer romper el bloqueo de Gaza y llevar ayuda humanitaria a ese territorio palestino, cuyo acceso sigue aún fuertemente restringido pese a un frágil alto el fuego entre Israel y Hamás vigente desde octubre.
La Flotilla Global Sumud dijo en X que sus barcos habían sido abordados "por lanchas militares", y que sus ocupantes habían "apuntado con láseres y armas de asalto semiautomáticas" y "ordenado a los participantes que se agruparan en la parte delantera de los barcos y se pusieran a cuatro patas".
Fueron "secuestrados" por Israel, denunció en una videoconferencia de prensa Yasmine Scola, a bordo de uno de los barcos no interceptados. Según ella, su embarcación llevaba material escolar y alimentos.
Las autoridades israelíes dijeron haber encontrado preservativos y cocaína en los barcos interceptados.
La AFP verificó, a partir de datos proporcionados por los organizadores, que las embarcaciones fueron interceptadas en la zona económica exclusiva (ZEE) de Grecia.