Christa Pike, quien estaba condenada a muerte, sobrevivió tras recibir dos dosis letales de pentobarbital el pasado miércoles. 

Los expertos analizan lo que pudo haber salido mal. El equipo encargado de la ejecución utilizó al menos siete agujas para intentar localizar una vena adecuada para administrar las dosis de un fármaco letal a la reclusa de Tennessee, según informaron sus abogados el jueves.

Pike sufrió ampollas y ardor alrededor de los puntos de inserción intravenosa que el equipo de ejecución utilizó finalmente para administrar el fármaco, añadieron los abogados. Esos detalles reforzaron la opinión de los expertos médicos externos de que Pike había sobrevivido al procedimiento porque el fármaco —pentobarbital— probablemente se extendió en el tejido que rodea el sitio de inserción en lugar de ingresar a su torrente sanguíneo.

Eso podría haber impedido que la cantidad del fármaco en su sistema circulatorio alcanzara los niveles necesarios para detener su respiración. No obstante, es posible que haya reducido sus niveles de oxígeno o debilitado su circulación lo suficiente como para causar daño cerebral permanente. 

Joel Zivot, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, quien declaró a la BBC que había sido contratado por el equipo legal de Pike como perito médico, afirmó que es probable que la mujer nunca haya alcanzado un nivel sanguíneo suficiente de pentobarbital como para provocar apnea y fallo cardiovascular durante el intento de ejecución.

"Es muy posible que, como consecuencia del retraso en el inicio de la reanimación, ella sufra una lesión cerebral", dijo Zivot.

Por otra parte, Randy Spivey, abogado de la reclusa dijo en las últimas horas que la mujer está recibiendo "atención médica para salvarle la vida". "Lo que nos han dicho es que está en estado crítico y que recibe atención médica para salvarle la vida", afirmó el defensor en una rueda de prensa virtual.

Conmutación de la pena de muerte

El abogado llamó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien rechazó una solicitud de clemencia a comienzos de la semana, a anular la condena a muerte de Pike.

"Tras haber soportado más de 20 años en régimen de aislamiento y un intento de ejecución mediante inyección letal, Christa ha sufrido un castigo mayor que el de cualquier otra persona en la historia de la pena de muerte en Estados Unidos", dijo.

"El gobernador debe conmutar la condena de Christa ahora mismo", enfatizó Spivey.

El defensor dijo que habían advertido al tribunal con antelación que los problemas venosos de Pike dificultarían la aplicación de la inyección letal.

"No nos complace tener razón, pero las preocupaciones planteadas por la Sra. Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital degradado, falta de atención médica de emergencia disponible cuando las cosas inevitablemente salen mal, todo bajo un protocolo que permanece envuelto en el secretismo", señaló Spivey en un comunicado, según recoge CNN. 

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, también instó al estado de Tennessee a desistir de ejecutar a Pike.

Este caso pone de manifiesto "múltiples razones por las que debería abolirse la pena de muerte", señaló su oficina en X (ex Twitter). "El sufrimiento prolongado —físico y mental— derivado de múltiples intentos fallidos de ejecución es abominable y cruel. Y siguen sin resolverse cuestiones clave sobre la equidad del juicio", dijo.

En tanto, Robin Maher, directora del observatorio especializado Death Penalty Information Center (DPIC), calificó la ejecución fallida de "sin precedentes".

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