Una curiosa y preocupante situación se está originando en el parque Nara, de Japón, lugar donde residen sus famosos ciervos que convivían a diario con turistas y personas que visitaban el lugar. En medio de la crisis por el COVID-19, los animales se ven desnutridos hasta los huesos, a pesar de tener comida disponible.

Esto se debe, según reportan los medios locales, a la falta de turistas. Pero no porque se encuentren deprimidos por la soledad, sino que los humanos los acostumbraron a comer galletas de arroz a las que ahora no pueden acceder.

Si llegabas al parque de Nara y querías alimentar a los animales, pero no tenías galletas no había problema, porque obviamente en el lugar había quien vendía paquetes especialmente destinados para los ciervos. En la actualidad hay 1.300 de estos animales en el recinto, pero 400 están aislados en el santuario de Rokuen.

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Ante la ausencia de turistas, los 900 siervos que deambulan por el parque se quedaron sin su fuente de galletas favoritas. Es decir, el coronavirus dejó en evidencia que los animales están tan acostumbrados a su interacción con humanos, que dejaron de alimentarse por sí mismos.

Eso sí, existe un porcentaje de ciervos que decidieron moverse del parque para alimentarse de pasto y grano logrando mejorar su salud, según han podido reportar los encargados del lugar por las heces encontradas.

Así es como nuevamente queda más que claro lo perjudicial que puede ser alimentar a animales salvajes, los cuales pueden ir perdiendo su sentido de supervivencia con algo tan básico como comer.

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