AFP

Las autoridades afganas elevaron este sábado a 35 muertos y 94 heridos el balance por el atentado suicida del viernes contra una mezquita chiita de Gardez, una ciudad del este de Afganistán.

"Entre los 35 muertos, tres eran niños", declaró a la AFP Shamim Khan Katawazi, gobernador de la provincia de Paktia, cuya capital es Gardez.

El atentado se produjo el viernes, cuando dos kamikazes vestidos de mujer, para disimular su carga explosiva debajo de burkas, irrumpieron a la hora de la oración y dispararon contra los peregrinos antes de activar sus explosivos.

"Entre los 94 heridos, 17 se encuentran en estado crítico, fueron trasladados en helicóptero a Kabul", añadió el gobernador.

Un balance anterior divulgado el viernes daba cuenta de 29 muertos y 81 heridos.

El jefe de la policía provincial, el general Raz Mohammad Mandozai, confirmó la nueva cifra de víctimas.

No es la primera vez que los kamikazes realizan atentados disfrazados con burkas en Afganistán, ya que las mujeres raramente son controladas.

El ataque sigue sin ser reivindicado pero los talibanes se encargaron de anunciar rápidamente que no tenían "nada que ver" con esta masacre, lo que podría apuntar al grupo yihadista Estados Islámico (EI). 

Desde hace dos años la minoría chiita de Afganistán es blanco de ataques reivindicados o atribuidos al EI.

En julio, un atentado suicida del EI cerca del aeropuerto internacional de la capital, Kabul, provocó 23 muertos, entre los que se encontraba Mohammad Akhtar, un chófer de la AFP.

Al menos 1.692 civiles afganos murieron a causa de atentados durante los seis primeros meses de 2018, lo que convierte al primer semestre del año en el más mortífero desde 2009, según un informe de la ONU. 

Publicidad