La corte suprema de Brasil prohibió este jueves al sistema judicial cuestionar las experiencias sexuales o el modo de vida de mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia.

En una votación unánime en el plenario, el Supremo Tribunal Federal (STF) determinó "inconstitucional" las consideraciones sobre las conductas privadas de las víctimas para descalificarlas.

"Es inconstitucional la práctica de cuestionar la vida sexual o el modo de vida de la víctima en la investigación o el juicio de crímenes de violencia contra mujeres", dijo el STF en una nota.

"Preguntas de ese tipo perpetúan la discriminación y la violencia de género y victimizan doblemente a la mujer, especialmente la que sufre agresiones sexuales", añadió el máximo tribunal que respondió a una acción presentada por la Fiscalía General.

La máxima corte de Brasil prohibió esa práctica no solo en los casos de crímenes sexuales sino en todos los relacionados a crímenes de violencia contra la mujer. Si llegan a ocurrir, los casos serán anulados y los jueces que las permitan podrán ser responsabilizados penalmente.

Para los magistrados, la estrategia de descalificación de mujeres es una práctica "común" de policías, testigos, abogados, fiscales y jueces en investigaciones o procesos sobre violación o acoso sexual en Brasil.

"Preguntan, por ejemplo, el tipo de ropa que la mujer llevaba, si bebía alcohol, si era virgen o con quien se relacionaba", señalaron en otro comunicado.

"Esa práctica hace que se tienda a culpar a la víctima por el crimen y no al agresor", escribió la jueza relatora Carmen Lucia al fundamentar su voto.

El magistrado Alexandre de Moraes acusó a un "machismo estructural" imperante incluso en el sistema judicial.

Brasil registró en promedio cuatro feminicidios por día en 2023, es decir un récord de 1.463, según un estudio publicado en marzo por la oenegé Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP).

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