Es un momento incómodo. Estás en una entrevista de trabajo y de pronto te preguntan cuánto dinero te pagaban en tu último empleo.

¿Dices la verdad?, ¿inventas uno más alto o más bajo?, ¿optas por no contestar?

En varios estados y ciudades de EE. UU., la justicia prohibió a los empleadores preguntar sobre la historia salarial de los candidatos a un empleo.

Esta política, que desde hace pocos meses se ha ido expandiendo por Estados Unidos, pretende evitar la discriminación salarial contra las mujeres.

El argumento, que ha generado polémica en algunas ciudades, es que el empleador tiende a mantener o acercarse al sueldo previo de la entrevistada, una decisión que ayuda a mantener la brecha.

El caso de Aileen Rizo

Uno de los casos emblemáticos en esta discusión es el de Aileen Rizo, una maestra de Fresno, California, que trató de descubrir por qué a las profesoras les pagaban menos que a sus compañeros hombres en su escuela.

Le informaron que los sueldos se fijaban en relación a los salarios anteriores.

Entonces Rizo puso una demanda y el juez le dio la razón en abril de este año, diciendo que el salario previo no puede ser utilizado para justificar la discriminación salarial.

"Le dicen a las mujeres que ellas no tienen el mismo valor que los hombres", escribió el juez Stephen Reinhardt.

"Permitir que el salario previo justifique la diferencia de sueldos perpetúa este mensaje".

En conversación con BBC Mundo, la maestra dice que cuando conoció la sentencia estaba profundamente emocionada.

"Al principio quedé paralizada, me sentía muy feliz, porque sabía que mi caso ayuda a liberar a las mujeres de la carga de salarios históricamente bajos".

"Es como un nuevo comienzo. Porque las mujeres hemos sido castigadas con bajos sueldos y desde hace 50 años hemos tratado de disminuir la brecha en Estados Unidos", agrega.

"Mi exempleador ahora va a llevar el caso a la Corte Suprema y veremos entonces qué pasa a nivel federal".

¿Dónde se prohíbe la pregunta?

En ciudades y estados como Nueva York, Delaware, California, Massachusetts, Oregón y Puerto Rico está prohibido preguntar por el último salario. En algunos de ellos, la norma ya está vigente y en otros se implementará en los próximos meses.

En Illinois se aprobó la ley, pero fue vetada por el gobernador. Y en Philadelphia está temporalmente suspendida, mientras que en Maryland y Boston está en proceso de discusión.

A esta política se sumaron grandes empresas como Amazon, Google y Starbucks.

Hasta ahora no es posible saber qué efectos ha tenido la prohibición de la pregunta porque entró en vigor en algunas partes recién a fines del año pasado.

"El salario es confidencial"

"No digas tu historia salarial", le dice a BBC Mundo Nick Corcodilos, headhunter y autor de varios libros sobre estrategias para conseguir empleos.

"El empleador usará casi invariablemente cualquier cifra que le entregues para limitar la oferta que puede hacerte".

"Destruye tu libertad para negociar", agrega. "El salario es una información privada, personal, confidencial".

¿Pero cómo enfrentar esa pregunta sin decir un no rotundo que puede llevar a la descalificación de un candidato?

Hay varias estrategias, dice Corcodilos. Por ejemplo, responder que estarías encantado de ayudar al empleador a decidir si están más o menos pensando en el mismo rango de sueldo.

Sería aconsejable, según el experto, decirle cuál es tu aspiración de ingreso, en un rango entre X-Y, para luego preguntarle en qué rango está la oferta que él piensa ofrecer para el puesto.

Ahora bien, siempre está el riesgo de que la entrevista salga mal por este motivo, pero generalmente cuando fallan es por otras razones.

Igualdad salarial en el año 2119

La prohibición de la pregunta sobre la historia salarial también podría tener efectos negativos no esperados.

Está el caso de investigaciones que detectaron que la política de no preguntar en entrevistas de trabajo por antecedentes criminales, provocó que menos postulantes negros o latinos fueran entrevistados o contratados.

Una teoría es que sin esa información, los empleadores asumían que podían tener antecedentes criminales.

Algo similar podría ocurrir con la prohibición de historia salarial, dicen los críticos.

Los empleadores podrían ofrecer salarios más bajos a las mujeres, asumiendo que en su trabajo anterior ganaban menos que sus colegas.

Según la economista Linda Babcock, la prohibición puede ser contraproducente porque algunos empleadores podrían definir un sueldo fijo con anterioridad a las entrevistas, sin dejar espacios para la negociación.

Sin embargo, otros expertos dicen que la medida hace que la gente esté más consciente de la brecha salarial.

Según la organización no gubernamental, American Association of University Women (AAUW), las mujeres ganan 20% menos que los hombres en Estados Unidos, en un estudio hecho con personas que trabajan a tiempo completo.

La entidad calculó que si el cambio en la brecha salarial sigue la velocidad registrada entre 1960 y 2016, existiría igualdad salarial en el año 2059.

Pero si los cambios siguen la tendencia que se ha registrado a partir de 2001, la mujeres llegarían a tener el mismo salario que los hombres en el año 2119.

En Latinoamérica, según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo, la diferencia entre el salario mensual de hombres y mujeres en 2017 fue de 15%, frente al 23% del promedio mundial.

Un aspecto interesante es que la disparidad salarial en el mundo varía profundamente dependiendo del tipo de trabajo: en los empleos peor remunerados la brecha se acerca al 1%, mientras que en la mejores posiciones laborales, la diferencia puede llegar a 45%.

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