Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó su viaje a Las Vegas, estado de Nevada, donde 58 personas murieron y más de 500 resultaron heridas el pasado domingo.

Ese día, un hombre disparó desde el 32º piso de un edificio contra una multitud que asistía a un concierto de música country realizado al aire libre.

El mandatario visitó a algunas víctimas y a agentes de seguridad que respondieron al ataque, pero se rehusó a abordar el tema del control de armas. "No hablaremos hoy sobre la violencia de las armas.

Esto fue obra de una persona enferma y demente”, declaró Trump en un breve encuentro con los medios de comunicación que tuvo lugar en el University Medical Center.

"Quiero destacar el trabajo de los profesionales que han tratado a las víctimas. Han hecho una labor indescriptible. No queremos ver algo así de nuevo”, apuntó Trump, celebrando que la mayoría de los heridos recluidos en el centro médico recibirán el alta en las próximas horas, días y semanas.

Por último, valoró el "excepcional” trabajo de la Policía y el equipo de la unidad de élite SWAT que irrumpió en la habitación del hotel desde donde abrió fuego un hombre identificado como Stephen Paddock.

El jubilado de 64 años disparó durante un intervalo de entre 9 y 11 minutos con rifles semiautomáticos que había modificado para que dispararan más rápido.

Las autoridades han recuperado en total 47 armas de fuego en tres localizaciones diferentes, el hotel Mandalay Bay y dos residencias de Paddock.

Tras la visita al University Medical Center, Trump acudió a la sede principal de la Policía de Las Vegas, donde se reunió con las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia que respondieron al ataque.

En todo momento evitó hablar sobre el control de las armas de fuego en Estados Unidos.

Durante la campaña electoral de 2016, Trump recibió el apoyo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el mayor grupo de presión contrario al control de armas de fuego y que destina millones de dólares a proteger la Segunda Enmienda de la Constitución.

Ese es el segmento de la Carta Magna estadounidense que protege el derecho a portar armas.

Los investigadores le informaron al diario "Los Angeles Times” que, aunque Paddock comenzó a comprar armas hace más de veinte años, la mayoría del arsenal descubierto lo compró desde octubre de 2016.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) tiene ahora bajo custodia a Marilou Danley, de 62 años, pareja del autor de la matanza y declarada "persona de interés” para la investigación.

Danley, de origen filipino y nacionalidad australiana, llegó este martes por la noche a Los Ángeles (California) después de pasar al menos 15 días fuera de Estados Unidos. 

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