Este domingo, se conoció que FIFA permitió que la figura de Estados Unidos, Folarin Balogun —quien fue expulsado ante Bosnia y Herzegovina— pueda jugar en el duelo de su selección ante Bélgica por los octavos de final del Mundial 2026.

El ente rector del fútbol mundial decidió aplicar el Artículo 27 de su Código Disciplinario, el cual permite suspender la ejecución de una sanción, poniendo al protagonista de la misma "a prueba" por un período de entre 1 y 4 años en los que una sanción similar lo expondría a cumplir la anterior, que se reactivaría, y la nueva.

La determinación causó polémica en el mundo del fútbol. Mientras que Trump aplaudió la decisión en redes sociales, Bélgica criticó la determinación de la FIFA, manifestando estar "asombrados" y que está "investigando todas las opciones posibles" para proteger "los derechos legítimos de todos los equipos participantes y los principios fundamentales del juego limpio".

Sin embargo, durante la jornada, la Agence France-Presse (AFP) informó -citando a una fuente cercana- que el mismo Donald Trump habría llamado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedirle revisar la tarjeta roja recibida por Balogun.

La agencia indica que el mandatario estadounidense efectuó la llamada a Infantino (con el que mantiene una relación cercana) el miércoles en la misma jornada en que Balogun fue expulsado en los dieciseisavos de final ante Bosnia y Herzegovina.

Estados Unidos y Bélgica se enfrentarán por los octavos de final de la Copa del Mundo este lunes 6 de julio a las 20:00 de Chile continental, en el estadio Lumen Field de Seattle.

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