Seis agentes de las fuerzas de seguridad de Turquía murieron este sábado (02.04.2016) en Nusaybin, en la provincial de Mardin, cuando una bomba instalada por rebeldes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) explotó. Las víctimas fatales son cinco soldados y un miembro de las fuerzas especiales de la Policía que realizaban un operativo militar en la región del sur del país, informaron las autoridades turcas.

El explosivo, una bomba trampa, estaba instalado en una casa del distrito de Dicle, en Nusaybin, localidad que está bajo estado de sitio desde el pasado 14 de marzo, debido a una operación militar lanzada por el Gobierno con el fin de expulsar de la ciudad a los miembros del PKK, grupo considerado terrorista por Turquía y cuyos milicianos han sido acusados por las autoridades de cavar trincheras y poner barricadas en la región.

Según un comunicado del Estado Mayor turco, dos rebeldes del PKK murieron también en Nusaybin, con lo que serían ya 150 los guerrilleros “neutralizados” en esta ciudad en los últimos 20 días. Además, el Ejército afirma haber matado a otros seis milicianos en Sirnak, otra ciudad bajo toque de queda y escenario de duros combates. Otros tres guerrilleros murieron en tiroteos en Yüksekova, otra localidad conflictiva, según el Ejército, aunque el diario Hürriyet eleva la cifra de rebeldes muertos en esta localidad a 16.

Detención por atentado previo

Este último ataque ocurre apenas dos días después de que siete agentes murieran y otras 27 personas resultaran lesionadas luego de que un coche bomba explotara al paso de un microbús policialen la ciudad de Diyarbakir, la principal de la región de mayoría kurda. Los kurdos y el Gobierno llevaban adelante negociaciones de paz que se vieron interrumpidas a mediados de 2015. Justamente esta jornada la Unión Europea instó a las partes a volver a la mesa de diálogo.

Las autoridades turcas informaron este sábado de la detención de un presunto responsable de ese ataque, identificado con las iniciales A. C., quien sería el hombre captado por cámaras de seguridad abandonando el sitio de la explosión poco antes de que esta ocurriera. A diferencia de otros atentados perpetrados presuntamente por los kurdos, esta vez no se trató de un atentado suicida, sino de una bomba detonada por control remoto.

Turquía arresta a presunto responsable de atentado en Diyarbakir

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