En las últimas semanas el multimillonario Donald Trump se ha instalado en el debate público por sus declaraciones sobre la inmigración ilegal en el día en que lanzaba su candidatura presidencial por los republicanos. 

Esta semana varios de los trabajadores que operan en el último proyecto de Trump, en el centro de Washington, confesaron estar en condición de indocumentados. Así reveló el diario The Washington Post a partir de más de 15 entrevistas a quienes trabajan en la remodelación de la ex oficina de correos, y que pasará a ser un hotel de lujo, un proyecto de más de US$ 200 millones. 

En el lanzamiento de su candidatura, Trump llamó a los inmigrantes “traficantes y violadores que cruzan día a día la frontera de México hacia Estados Unidos”, lo que les pareció muy “irónico” a las docenas de constructores que en su mayoría llegan desde El Salvador, Honduras y Guatemala.

“La mayoría de nosotros somos hispánicos, muchos llegamos ilegalmente”, confiesa Iván Arellano, de 29 años, al diario. “Todos estamos aquí trabajando duro para construir una mejor vida para nuestras familias”, dijo. Además, el diario señaló que varios aún mantienen su condición de indocumentados. 

Al ser consultada al respecto, Hope Hicks, la vocera de la empresa de Trump le quitó cualquier responsabilidad al magnate al declarar que a “los contratistas se les requiere pedir los documentos para establecer la elegibilidad de potenciales trabajadores en complimiento de las leyes de migración”. 

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