AFP

"¡Vamos a ganar las elecciones presidenciales y vamos a barrer!", clamó Maduro este miércoles durante un acto con trabajadores, poniendo como meta 10 millones de votos en un universo de 19 millones de votantes.

"No les voy a fallar. Asumo la candidatura presidencial para el período 2019-2025", expresó.

Sumada al control institucional ejercido por el gobierno, la decisión de adelantar los comicios volvió a colocar al sucesor de Hugo Chávez en posición favorable frente a una oposición dividida y fragilizada.

Maduro recupera la iniciativa en el ajedrez electoral, pese al creciente aislamiento internacional de Venezuela --a excepción notable del respaldo que sigue recibiendo de Rusia y China-- tras sanciones de la Unión Europea, que derivaron este miércoles en el llamado a consultas del embajador de Caracas en Madrid.

Estados Unidos rechazó el anticipo de elecciones y respaldó con una declaración del Departamento de Estado al Grupo de Lima, gobiernos críticos de Maduro encabezados por Argentina, Brasil y México, que ya lo había condenado.

La televisión estatal difunde audiovisuales que exaltan la figura de Maduro, mientras se espera que el Consejo Nacional Electoral (CNE) defina la fecha exacta de los comicios. La oficialista Asamblea Constituyente, que gobierna con poder absoluto, adelantó el martes la votación, que tradicionalmente es en diciembre, para el 30 de abril a más tardar.

Maduro, de 55 años, enfrenta una impopularidad del 70%, según la encuestadora Delphos, pues parte de la población lo asocia con la hiperinflación y la escasez de alimentos y medicinas.

Pero los expertos ven al mandatario, quien entre abril y julio pasado sorteó protestas que dejaron 125 muertos, como un candidato firme. El 4 de febrero formalizará su candidatura.

Oposición maltrecha

Analistas y opositores advirtieron que el gobierno adelantaría la fecha para aprovechar las divisiones de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

"Nos agarraron en pañales", dijo el dirigente Andrés Velásquez.    

El quiebre se agravó tras las elecciones regionales de octubre, en las que el chavismo arrasó entre denuncias de fraude y alta abstención opositora. Los grandes partidos de la MUD se marginaron de las municipales de diciembre.

Ahora, la oposición enfrenta el reto de rescatar la confianza de dos a tres millones de electores que perdió en el último año y medio, opinó Félix Seijas, de Delphos. "La mitad de los opositores piensan que Maduro va a salir por una intervención internacional (...). Están buscando un héroe". 

"Un candidato único le daría a la oposición, en teoría, una oportunidad mucho mejor (...), pero el gobierno limitará severamente qué candidato puede competir", advirtió Eurasia Group.

Los principales líderes de la MUD, Henrique Capriles y Leopoldo López -en arresto domiciliario-, están inhabilitados. 

Pero el veterano diputado Henry Ramos Allup aseguró que la oposición está "en capacidad de elegir en primarias un candidato" en cuatro semanas. 

"La oposición va a participar fracturada entre quienes presentarán candidato (unitario o no) y quienes llamarán a la abstención", subrayó el analista Luis Vicente León.

Reglas electorales 

Las condiciones electorales y la fecha de los comicios eran los principales puntos de las negociaciones iniciadas por el gobierno y la oposición el 1 de diciembre en República Dominicana.

Maduro dijo que la siguiente ronda sería el 28 y 29 de enero, pero la oposición no ha confirmado si acudirá.

"Con las mismas condiciones electorales, fracturas opositoras, convocatoria a abstención, sin opción alternativa (...), el resultado podría ser el mismo que en las elecciones regionales", advirtió León.

Pese al pedido de la oposición de renovar el CNE, el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, afirmó que "estos comicios serán realizados por el sistema electoral más transparente y eficiente del mundo".

Control institucional

Maduro se afianza con el control institucional y el clientelismo, según analistas. 

Su influencia se extiende a todos los poderes salvo el Parlamento, de mayoría opositora pero declarado en "desacato" por la corte suprema. Los militares, a los que ha dado poder político y económico, son su pilar.

Otro sostén es la Constituyente, desconocida por la MUD y parte de la comunidad internacional, que ordenó a esa coalición y sus principales partidos reinscribirse ante el poder electoral tras marginarse de las municipales.

Para paliar la escasez de alimentos -que ha llegado hasta 80%- Maduro lanzó en 2016 un programa de venta de comida subsidiada, que según el gobierno beneficia a seis millones de familias.

Además, el gobierno dice haber entregado el "Carnet de la Patria", tarjeta electrónica para acceder a programas sociales, a 16 millones de personas. 

La MUD denuncia que ambos son mecanismos de "clientelismo" y control social.

Maduro pidió este miércoles crear comités de trabajadores en "todos los sectores", incluida la estatal petrolera PDVSA, para que "se comprometan por escrito" a votar por él.

Las circunstancias -considera Seijas- conllevan a un escenario en que el chavismo tiene oportunidad "sin lugar a dudas, de ganar".

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