El ingenio de muchos manifestantes que participaron en las protestas en Chile este martes se hizo sentir en las calles de Santiago, la capital del país.

Por segundo día consecutivo, el objetivo era protestar ante el palacio de La Moneda, pero las autoridades volvieron a frenar el avance de los manifestantes hacia ese enclave.

El perímetro de la base gubernamental fue cercado y muchos acabaron quedándose concentrados en la Plaza Italia y sus alrededores en un ambiente de protesta pero festivo, mientras en otros puntos de la capital se volvieron a producir enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios.

En la icónica ágora fue donde este martes se pudieron ver algunos de los ejemplos más creativos de la protesta chilena, con irónicas críticas al Ejecutivo pero también llamados a la "justicia social" y a continuar las movilizaciones.

Piñera reconoció que su gobierno y los anteriores no supieron ver la "situación en esta magnitud" y anunció una agenda de reformas sociales y un cambio de ministros de varias carteras, incluidas las del Interior y Hacienda.

Sin embargo, esas medidas y otras concesiones —como la eliminación del aumento a la tarifa del metro de Santiago que originó las protestas actuales— no han sido suficientes para muchos en el país.

"El pueblo, el pueblo, el pueblo dónde está? El pueblo está en la calle, pidiendo dignidad", fue uno de los lemas más escuchados en la marcha de este martes.

Los manifestantes acusan tanto a líderes de izquierda, de derecha o de centro, de no haber construido una sociedad con mayor justicia social.

Aunque las protestas se dieron en otras ciudades del país, en Santiago se produjo la más numerosa.

"Pese a que no se llegó al número de manifestantes de la histórica protesta del sábado pasado, que superó el millón de participantes, la de hoy tenía un significado especial: demostrar que el movimiento sigue en pie", señaló el colaborador de BBC Mundo en Santiago, Francisco Jiménez.

"Aún no hemos logrado nada", fue una frase recurrente en la marcha de este martes.

El ambiente en general fue festivo, con música, batucadas, máscaras y disfraces con los que la mayoría de los manifestantes buscaban demostrar que su movimiento es pacífico, explicó Jiménez.

"Vecinas regalando agua a quien necesitara, y algunos regalando limón para combatir los efectos de las bombas lacrimógenas, mostraban comunión entre los que estaban en la calle", añadió.

Las multitudinarias protestas pacíficas se han visto empañadas por actos vandálicos y disturbios, así como por duros enfrentamientos entre policías y manifestantes, y este martes también volvieron a producirse escenas de violencia.

A unos cientos de metros de la movilización pacífica, varios encapuchados formaron barricadas y enfrentaron con piedras a las fuerzas del orden, que respondían con bombas lacrimógenas y balines de goma, informó la agencia EFE.

Desde diversos colectivos sociales han denunciado violación de derechos humanos desde que estalló la crisis.

A su llegada al país, la investigadora de Amnistía Internacional Pilar Sanmartín mostró su preocupación ante la "masividad" de los casos que se han denunciado y puso su vista en los altos mandos policiales y militares para saber si ordenaron reprimir con violencia las manifestaciones y las protestas, recogió EFE.

El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile, Sergio Micco, también manifestó al gobierno su "total preocupación".

El organismo informó que un observador del INDH fue herido por siete balines disparados contra su cuerpo este martes.

Según las autoridades, al menos 20 personas han fallecido en las protestas, seis de ellos ciudadanos extranjeros.

"Hemos estado trabajando permanentemente con el Ministerio de Justicia y la Subsecretaría de Derechos Humanos para verificar que los protocolos de las fuerzas de orden se cumplan", dijo el lunes la ministra de la mujer y la equidad de género, Isabel Plá.

"El presidente Sebastián Piñera ha reiterado, primero, el profundo compromiso del gobierno con los derechos humanos y, luego, que toda denuncia debe ser investigada por la Fiscalía y resuelta por la Justicia".

En su Twitter, Piñera defendió el lunes el cambio de gabinete y consideró que "significa el inicio de una nueva etapa de mayor diálogo con los ciudadanos y de mayor unidad nacional".

Este viernes, no obstante, está prevista una nueva movilización. 

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