Un dramático rescate se vivió en medio de las crisis de incendios que afectaron varias zonas del país, como en Lirquén, donde una carabinera junto a su novio y su hermano lograron salvar a un matrimonio de personas con discapacidad y a su hijo de 7 años, cuando el fuego avanzaba rápidamente hacia su vivienda.
El hecho ocurrió cuando una mujer pedía ayuda a través de redes sociales señalando: “Estamos atrapados aquí en el fuego, aquí en el cerro Lirquén”.
En ese contexto, la cabo Ingeborg Figueroa relató que al llegar al domicilio, el niño “estaba durmiendo”, mientras que “la persona en silla de ruedas estaba en el sillón, llorando, asustado”.
Con las llamas cada vez más cerca, debieron abandonar rápidamente la casa. “Un bolso de ropa para tu hijo. Vamos. Corta la luz. Vamos. Esto fue muy rápido... y ahí ya se vino lo peor”, organizó la mujer para el rescate.
Al intentar salir del sector del cerro en Lirquén, lograron bajar hasta una zona más amplia, donde había una cancha, pero allí el tránsito se detuvo, mientras el fuego los alcanzaba. +
La desesperación tras el rescate: El fuego los atrapó en una zona de Lirquén
Entre gritos y desesperación, se escucha en los registros: “Nos alcanzó el fuego, nos alcanzó el fuego… ¡No sé qué pasa que no avanza el tránsito!”.
La situación se tornó aún más crítica cuando comenzaron remolinos y el fuego quedó encima de ellos. “Yo me quemaba por el calor del viento. No podía ver con las cenizas”, relató Figueroa por lo ocurrido en Lirquén.
En medio del caos, el niño fue entregado a Bomberos, quienes contaban con indumentaria para protegerlo. Sin embargo, la carabinera perdió de vista a quienes lo resguardaban y se desesperó al ver que una camioneta se estaba quemando: “¿El niño dónde está? ¿El niño dónde está?… ¿Bomberos qué hago?”.
A pesar del temor, el menor se mantenía sano y salvo, bajo el cuidado de Bomberos en otro sector, mientras la emergencia continuaba siendo extrema. “Yo dije ya. Hasta aquí llegamos”, contó, agregando que escuchó por radio que a los voluntarios “no les quedaba agua” y que les pidieron “que salvaran sus vidas”.
Las horas de terror terminaron recién durante la madrugada del domingo. “Estuvimos muchas horas batallando por nuestras vidas. A las 6 de la mañana recién llegaron a rescatarnos porque estábamos encerrados… no es que no querían llegar, era que no podían subir”, explicó.
Pese a la experiencia, Figueroa volvió este martes al lugar del rescate y confirmó que tanto ella como su novio son carabineros. Además, señaló que durante los días que le quedan de vacaciones, seguirá ayudando a los damnificados pot los incendios.