El 18 de septiembre de 2013, Hernán Canales falleció tras ser atropellado en Curanipe por un vehículo conducido por Martín Larraín -hijo del ex senador Carlos Larraín-, que se dio a la fuga. El caso destapó irregularidades en la autopsia de la víctima y este jueves el médico forense a cargo de ella fue condenado por el Juzgado de Garantía de Parral.

Mario Peña y Lillo fue acusado por la Fiscalía del Maule por el delito de falsificación de instrumento público, ya que tras exhumar el cuerpo de Canales y realizarle una nueva autopsia se descubrió que su peritaje no correspondía.

Desde el Ministerio Público piden 300 días de presidio para el profesional, además de su suspensión para ejercer cargos en el servicio público, mientras dure la condena.

Según el fiscal jefe de Parral, Nelson Riquelme, “el informe de autopsia elaborado por el doctor Peña y Lillo decía y afirmaba hechos que en realidad no habían sido constatados y verificados durante el desarrollo de la autopsia”.

El médico dejó el Servicio Médico Legal (SML) en 2013, luego que el organismo iniciara un sumario administrativo en su contra y pidiera su renuncia.

De acuerdo con la investigación de la fiscalía, cuando Peña y Lillo realizó la autopsia de Hernán Canales en el SML de Parral no sabía quién era el autor de su muerte, lo que solo pudo ser constatado 24 horas después, cuando se detuvo a Larraín en un control policial a la salida de Cauquenes.

Carlos Larraín: "El accidente fue un aprovechamiento político grosero"

Esta misma jornada, el ex senador RN Carlos Larraín se refirió al caso en una entrevista con Las Últimas Noticias.

Allí, Larraín señaló sentirse "muy golpeado durante mucho tiempo" a raíz del accidente protagonizado por su hijo, así como las acusaciones que llegaron después. En esa línea declaró que "el accidente fue un aprovechamiento político grosero".

"Mi hijo cometió un error gravísimo, y eso no se disimula, pero no dejó botado al muerto, no lo dejó desangrarse a la orilla del camino", declaró el ex presidente de RN.

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