"Quiero contar mi historia porque me siento responsable de otras víctimas de abusos. Pudiendo yo contar algo de mi historia, puedo ayudar a esas personas a salir de su dolor", asegura Marcela Aranda al dar su primera entrevista en que aborda sus denuncias de abusos contra Renato Poblete. 

En su conversación con Ahora Noticias de Mega la teóloga aseguró que todo comenzó durante la década de los 80, cuando ella iniciaba sus estudios de teología. Los abusos, dice ocurrieron en su casa, e incluso al interior de un auto.

Ella tenía 19, él cerca de 60 años. Ella era menor de edad para la época.   

"Él comenzó a abusarme sexualmente con mucha violencia. Me llevaba donde otros hombres para que me violaran y me golpearan por turnos, mientras él miraba (...) Fue un periodo de ocho años de abuso. Es un abuso de conciencia, poder y sexuales", aseguró. 

En una de las denuncias más crudas de la teóloga, Aranda señala que "lo que más me hace sufrir es que él me obligó a abortar, y no sólo una vez, tres veces". Fue tal el impacto de todo que, asegura, intentó suicidarse en más de una oportunidad. 

¿Cómo comenzó todo? Al respecto, señala que "los primeros encuentros se mantenían en un cierto margen de normalidad, aunque siempre con caricias que no sentía que fueran propias de un director espiritual. Demasiada cercanía física, pero decía bueno, él será así. Y después de ese encuentro, unas pocas semanas comenzó a abusarme con mucha violencia".

Aranda señala que nunca sintió algo por el sacerdote: "Esto no fue una relación, fue una violación. Insultos. Así fue arrasando con mi vida, me amenazaba que no se lo dijera a nadie, porque nadie me iba a creer e iba a hacer que me echaran de la universidad". 

La teóloga asegura que intentó denunciar a Poblete ante representantes de los Jesuitas. "Pero no recibí ninguna respuesta", señala. 

Fue en enero de 2019 que se conoció la denuncia contra el fallecido sacerdote, por delitos o situaciones de abuso entre los años 1985 y 1993.

Renato Poblete se desempeñó durante 18 años como capellán del Hogar de Cristo, donde aumentó de 7 a 50 las filiales del organismo a lo largo del país. 

Es recordado, además, por haber sido el negociador entre el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y la familia de Agustín Edwards, tras el secuestro de su hijo Cristián. 

En 2009 fue condecorado con el Premio Bicentenario y en su honor es que fue se decidió nombrar al parque fluvial ubicado en la comuna de Quinta Normal. 

En medio del revuelo por las denuncias, el gobierno anunció su decisión de cambiar el nombre del parque fluvial, quitando toda alusión al sacerdote. Incluso, se retiró la escultura en su honor. 

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