Una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) permitió desarticular una organización criminal que operaba desde Cerro Navia y que es acusada de cometer una serie de violentos turbazos en sectores rurales de la Región Metropolitana. El grupo actuaba con extrema violencia y, según la policía, incluso llegaba a fotografiarse con las víctimas inmovilizadas para exhibir los ataques entre sus integrantes.

Las diligencias permitieron identificar a 12 integrantes de la banda, cuya forma de operar generó temor entre vecinos de comunas como Paine, Buin y Curacaví, donde se registraron varios de los robos investigados.

Un violento modus operandi en zonas rurales

De acuerdo con la investigación, los delincuentes elegían parcelas ubicadas en sectores apartados, aprovechando el aislamiento de las viviendas para ingresar durante la madrugada.

En uno de los casos ocurridos en Buin, los sujetos irrumpieron tras derribar la puerta principal de una patada. Una mujer y su hijo fueron amenazados con armas de fuego mientras permanecían en sus dormitorios, antes de que los asaltantes escaparan con diversas especies y vehículos.

Tras concretar los robos, los integrantes del grupo regresaban a un pasaje de Cerro Navia, donde repartían el botín y celebraban los golpes delictuales. 

Las fotografías que impactaron la investigación

Uno de los antecedentes que más llamó la atención de los investigadores surgió tras revisar los teléfonos celulares de los imputados.

Según la PDI, los integrantes de la organización se tomaban fotografías mientras mantenían reducidas a sus víctimas, sentándose sobre ellas para inmovilizarlas. Las imágenes eran utilizadas para exhibir los delitos cometidos y reforzar el liderazgo de algunos miembros dentro del grupo.

La violencia ejercida dejó profundas secuelas en las personas afectadas. En uno de los asaltos registrados en Paine, las víctimas fueron amarradas dentro de su vivienda y, posteriormente, decidieron abandonar el inmueble debido al impacto psicológico sufrido.

La organización estaba integrada por 12 personas. Ocho integrantes fueron detenidos, formalizados y quedaron en prisión preventiva; dos ya permanecían recluidos en recintos penitenciarios por otros delitos. Por otro lado, un adolescente de 15 años escapó a Argentina, donde fue detenido tras verse involucrado en otro robo con violencia. Actualmente, se encuentra en proceso de extradición a Chile mediante coordinación con Interpol. Además, un integrante continúa prófugo y es buscado por las autoridades.

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