Personas que maúllan, ladran o caminan en cuatro patas en espacios públicos. Si usa redes sociales, probablemente ya ha visto imágenes de los llamados "Therians", una tendencia que mezcla identidad, simbolismo animal y, por ahora principalmente, a la comunidad de internet.

Pero más allá de lo viral, los especialistas hacen un llamado a mirar el fenómeno con atención. En ese sentido, la psiquiatra de Clínica Las Condes, Verónica Zumarán, explica a T13 que para algunos participantes se trata de una búsqueda de identidad más que de un simple disfraz.

“La persona busca un simbolismo representativo. Por ejemplo, el gato puede asociarse a la autonomía o el lobo a la fortaleza”, señala la especialista.

Therians: ¿Cuáles son los límites?

Según Zumarán, el comportamiento no necesariamente implica un problema mientras se mantenga dentro de ciertos límites.

“No afecta mientras sea flexible y la persona no pierda su sentido de identidad”, afirma la especialista.

Sin embargo, advierte que existen señales que deberían alertar a padres o círculo cercano de los involucrados.

“Es preocupante cuando es más rígido y provoca perder la funcionalidad de la persona y su juicio de la realidad, o empiece a descompensar, provocar desánimo, conflicto en el sueño”, afirma.

Los llamados "Therians" se identifican con distintos animales (lobos, gatos, perros o incluso especies acuáticas) y suelen agruparse en comunidades virtuales conocidas como “manadas”. Algunos lo viven como un juego, mientras otros aseguran sentir una conexión espiritual más profunda.

El fenómeno ha crecido especialmente en países como Argentina y Uruguay, donde incluso se han registrado situaciones polémicas.

Precisamente en Argentina ya ocurrió un hecho que preocupa: Un adulto pidió consulta médica en un veterinario, y una joven fue mordida por un perro de verdad, aunque no resultó lesionada. Pero otro caso ocurrió al revés, en que un grupo de "Therians" agredió a una niña a la salida del colegio.

La madre de la joven señaló que "la empezaron a olfatear y a corretear. Y ella se reía porque pensaba que era broma. Pero ya no pensó que era broma cuando le mordieron el tobillo... ella estaba con pollera y le mordieron el tobillo". 

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