Francisco Hernández, experto en ingeniería sísmica y académico de la Universidad de los Andes, explicó por qué el modelo de construcción chileno resiste más a los terremotos que los utilizados en otros países de la región y señaló las mejoras que puede incorporar de los modelos usados en Japón y Nueva Zelanda. 

En el marco de los terremotos 7.2 y 7.5 en La Guaira en Venezuela y 7.4 en Chocó en Colombia que dejaron cientos de fallecidos y provocaron serios daños estructurales, han surgido cuestionamientos sobre por qué los edificios no resistieron los sismos.

En la entrevista con Teletrece a la Hora, dijo que lo anterior se debe a “dos aspectos principales. Lo primero tiene que ver con el tipo de demanda, que son extraordinarias en estas circunstancias. Venezuela, Colombia, no tienen estos sismos tan frecuentemente y lo otro que tiene que ver con las características de las construcciones”.

“Venezuela tuvo un terremoto superficial muy grande con amplificación sísmica. (...) En el caso de Colombia, fue un terremoto intraplaca, que es un terremoto profundo y que afecta generalmente las zonas más hacia el interior del continente. Lo mismo pasa acá en Chile”, agregó.

Construcción en marcos

Hernández fue consultado sobre el porqué las construcciones chilenas son capaces de soportar sismos de mayor intensidad, a lo que respondió que “mucha gente comenta que en cierta forma la normativa sísmica chilena podría ser eventualmente mejor que otras normativas (de la región), lo cual no es absolutamente correcto desde un punto de vista técnico, dado que, por ejemplo, las normas venezolanas y colombianas siguen los lineamientos de la norma americana y son sumamente sofisticadas”.

“Sí hay diferencias significativas en las formas de construir. En Chile tenemos un sistema estructural que es prácticamente único chileno, que es el sistema de construir con muros de hormigón armado. Eso no es común en otras partes del mundo, por ejemplo, en Centroamérica ocupan sistemas de marcos que son básicamente columnas y vigas”, detalló.

Respecto a por qué el sistema chileno tiene menos tendencia a colapsar, dijo que “estos muros de hormigón armado generan pocas deformaciones (en la estructura) y, al deformarse menos, se generan menores colapsos, además que trabajan como sistema completo”.

“En cambio, lo que pasa en estos países centroamericanos es que utilizan estos sistemas de marcos y los rellenan con albañilería (ladrillos o bloques unidos por mortero, sin vigas). Uno podría decir que disipa energía, que se cae la albañilería y no pasa nada, pero esta empieza a dañar la estructura y, peor aún, lo que sucede es que generalmente se empiezan a dañar los pisos inferiores porque tienen los mayores niveles de deformación, se genera lo que llamamos un piso blando y eso causa consecuencias y colapsos”, agregó.

La diferencia entre el modelo de construcción japonés y chileno

Japón y Chile son conocidos por su alta sismicidad, de hecho, en el país asiático se han registrado tres temblores 5.5 en menos de dos días, además del terremoto de Kumamoto en julio. En ambos países existen normativas que establecen cómo deben ser las construcciones para evitar su colapso.

“Si uno ve la comparación entre Chile y Japón no es que tengamos el mismo sistema estructural, ellos también usan marcos, mientras nosotros ocupamos muros, pero ellos están muy preocupados en controlar las deformaciones (a diferencia de la normativa centroamericana), poner niveles de rigidez muy altos, muy similar al concepto chileno, y ese realmente el secreto de la ingeniería chilena”, dijo el experto.

En esta línea argumentó que “el secreto de la ingeniería japonesa es limitar las deformaciones excesivas, entonces si lo vemos desde un punto de vista como normativo no hay grandes diferencias. Las diferencias tienen que ver con un concepto de construcción que se ocupa en Chile”.

Hernández comentó que, si bien en nuestro país la normativa sísmica es exitosa, puede seguir siendo perfeccionada mediante la incorporación de medidas de otros países sísmicos: “sabemos que los suelos amplifican mucho, en otras partes del mundo hay los llamados ‘mapas de microzonificación sísmica” que dicen qué tipo de suelo hay en cada comuna".

“En Chile no tenemos eso, tenemos una zonificación general. En Japón, Nueva Zelanda, Estados Unidos hay nuevas formas de diseñar que permiten modelar las estructuras en una forma mucho más realista y exacta que permiten entender su comportamiento no lineal”, añadió.

Para cerrar, apuntó que “en Chile todavía seguimos utilizando un sistema que es sumamente simple, eso es una ventaja, pero es sumamente aproximado, entonces también se debería ir mejorando en esa línea y en otros aspectos adicionales. Cada vez que tenemos un terremoto nos enseña cosas que lentamente hemos ido aplicando la normativa”. 

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