Diputados del Partido Socialista (PS) solicitaron al Gobierno del Presidente Gabriel Boric dar suma urgencia al proyecto que prorroga los plazos para renovar las licencias de conducir.

Lo anterior, en medio de un aumento que en la actualidad supera en un 300% el número de atenciones anuales en cada municipio, generando excesivas esperas por una hora disponible para renovar el documento, luego de que durante la pandemia del COVID-19 se extendiera la vigencia de aquellas que caducaban en  2020, 2021 y 2022 para evitar aglomeraciones y contagios.

Frente a esto, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este miércoles un proyecto que agiliza la renovación de la licencia de conducir.

La iniciativa consiste en que los solicitantes de renovación de la licencia no profesional –Clase B, Clase C o una licencia especial– podrán acreditar los requisitos de idoneidad física y síquica, presentando en la municipalidad un certificado emitido por un prestador institucional de salud acreditado por la superintendencia del ramo, durante los años 2023 y 2024.

Una idea que ya planteaba y comparte el ingeniero en tránsito Jaime Bravo, presidente de la Asociación Latinoamericana de Capacitación e Ingeniería Vial (ALACI) y CEO de Todo Tránsito.

Sin embargo, el experto no comparte que se detenga o que se postergue el proceso de renovación de las licencias de conducir, como plantean algunos parlamentarios.

“Pasa a ser un accesorio”

Sobre esta discusión, prorrogar los plazos para renovar las licencias de conducir, Jaime Bravo señaló en conversación con T13.cl que “la gente creyó que establecer controles de cualquier naturaleza era una cosa administrativa y no tenía ningún efecto sobre la seguridad”.

“Y lo más grave es que entre el año 2021 y 2022 (cuando se extendió la vigencia de las licencias por la pandemia) los accidentes aumentaron en 5 mil casos más. O sea, llegamos casi a los 85 mil accidentes al año, y eso es producto de la inconsistencia administrativa, porque cuando tú tienes un mecanismo de control, bueno o malo, es control”, continuó.

Incluso, ante lo que considera que es “una mala política”, el experto comentó que “sería mucho mejor si la gente que cometió infracciones tuviese todos los años, o cada seis meses, que rendir examen, y los que no cometen infracciones no llegaran nunca, porque esos no tienen problemas”.

Finalmente, el ingeniero en tránsito Jaime Bravo lamenta que el problema de postergar la renovación de la licencia de conducir “está en que esto se va vertiendo como una lava, porque se extiende en toda la población ‘para qué te preocupas de la licencia’”.

“O sea, ya la licencia pasa a ser un accesorio más que un mecanismo de privilegio, porque no hay que olvidar que la licencia de conducir es un privilegio para un segmento de la población. No todos tienen posibilidades de usar las vías públicas con un vehículo motorizado a cualquier velocidad y con cualquier espacio, como la tiene alguien que tiene una licencia. Por eso se llama licencia: son atributos que le dan a esa persona”, cerró.

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