Cuando escucho la palabra colusión, pienso de manera inmediata en acuerdo”, señaló el economista James Levinsohn, al declarar como perito de algunas defensas de imputados en el Caso Farmacias, en el que la Fiscalía Centro Norte acusa a 10 ejecutivos de alteración fraudulenta del precio de medicamentos.

El experto de la Universidad de Yale afirmó que un liderazgo de precios entre empresas competidoras puede ser colusivo. Para que ello ocurra, indicó que es necesario que “una empresa tome la iniciativa y las otras acuerden seguir sus pasos”.

Este es uno de los puntos que ha planteado la Fiscalía durante el juicio, que afirma que ejecutivos de Salcobrand se ofrecieron para ser los primeros en alzar el precio de determinados fármacos para ser luego seguidos en fechas acordadas por sus competidores de Farmacias Ahumada y Cruz Verde.

Al ser consultado por la Fiscalía si este acuerdo en el liderazgo colusivo puede ser implícito, Levinsohn sostuvo que “en la perspectiva de los que plantean los economistas, ellos establecen que existe un acuerdo tácito”.

Sobre este punto, el experto coincide en teoría con diferentes peritos presentados por el Ministerio Público, quienes han planteado que no es necesario que exista un acuerdo escrito que dé cuenta de que ejecutivos de las Farmacias se coordinaron para subir el precio de los medicamentos. Estos últimos han planteado que los mecanismos son más sofisticados y que competidores pueden comunicarse a través de terceros, como ocurrió en este caso con los laboratorios, que actuaron como intermediarios.

Al ser consultado por la Fiscalía Centro Norte, el profesor Levinsohn afirmó que es posible salir de una guerra de precios a través de un acuerdo colusorio.

Precisamente, esto es lo que ha sostenido el Ministerio Público durante el juicio, al acusar a los 10 ejecutivos de las cadenas de farmacias de llegar a un acuerdo tras el periodo de bajas registradas durante la denominada Guerra  de Precios.

Según la Fiscalía, el año 2007 Farmacias Ahumada, Salcobrand y Cruz Verde se coordinaron a través de los laboratorios para subir el precio de determinados fármacos.

Levinsohn fue presentado como perito de la defensa  de los ejecutivos de Salcobrand para referirse a un peritaje que le encargaron.  Según declaró, al momento de hacer el peritaje no tuvo a la vista los correos electrónicos entre los ejecutivos de las cadenas farmacéuticas y los laboratorios. Tampoco los costos de las farmacias durante el periodo investigado, ni el fallo del Tribunal de la Libre Competencia sobre la materia. Por ello no se refiere a ninguno de los imputados por los delitos que se investigan, sino a conceptos económicos abstractos.

Publicidad