El sacerdote Felipe Berríos evalúa dejar la Compañía de Jesús, congregación a la que pertenece desde 1997. La decisión llega en momentos en que el religioso enfrenta una investigación en su contra por casos de presunto abuso sexual.

La investigación canónica estableció “la verosimilitud de actos de significación sexual de distinta relevancia que habrían afectado a siete mujeres jóvenes y adolescentes”, actos que “se refieren a tocaciones y diversos traspasos de límites en el ejercicio del sacerdocio, entre los años 1993 y 2009".

Los resultados de la investigación impusieron tres medidas cautelares: La suspensión del ejercicio sacerdotal, no trabajar con menores de edad y fijar su residencia en Santiago, lo que causó que debiera dejar su casa en el campamento Luz Divina, ubicado en el sector de La Chimba, Región de Antofagasta.

Según detalló La Tercera, Berríos ha manifestado a sus cercanos que decidió dejar la capital y volver a la toma donde ha vivido desde 2015, sector en el que trabajó en varias fundaciones.

Para lograr irse de la capital a pesar de tener esa medida cautelar, decidió solicitar formalmente a la congregación que le levante la disposición de permanencia en Santiago. Sin embargo, esta posibilidad no rindió los frutos que Berrios esperaba por lo que prepara su renuncia.

Además, el sacerdote detalló que “lo único que quiere es seguir trabajando en el 'Evangelio', pero con la gente”.

También su decisión está impulsada por sus reparos a cómo se manejó en la investigación canónica y cómo llevó el caso la Compañía de Jesús.

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