La llegada al país de Felipe Osiadacz, uno de los chilenos involucrados en el homicidio culposo de Yusaini Bin Ishak en Malasia, ha generado una serie de dudas sobre la manera en que abandonó Malasia y de la incertidumbre judicial que enfrentará tras fugarse de la justicia malaya. 

Como se ha informado anteriormente, el joven de 28 años mantenía una orden de arraigo en Malasia junto a un régimen de libertad condicional mientras estaba a la espera del inicio de la apelación que interpuso la fiscalía, por la sentencia en el caso de la muerte de la mujer trans. 

Según informa El Mercurio, una manera en la que habría sorteado los controles de frontera habría sido que Osiadacz utilizó su pasaporte chileno, que fue renovado y entregado en el consulado nacional en Kuala Lumpur en enero pasado, desestimando el documento español con el que ingresó a Malasia. 

Así, el chileno habría viajado primero a Indonesia o Singapur y luego a Bélgica para más tarde llegar a Santiago de Chile. 

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