Mientras el Gobierno trabaja lo que va a ser el presupuesto del próximo año, la discusión al interior del oficialismo se ha centrado en el futuro del Crédito con Aval del Estado (CAE).

La reforma a la educación superior no ha estado exenta de polémicas y el CAE, siendo su fin parte de las demandas del movimiento estudiantil, es un elemento clave en la discusión del presupuesto 2017, en lo que se refiere a los gastos fiscales destinados a educación.

En el marco de esta discusión, la Contraloría General de la República, presentó “Financiamiento fiscal a la educación superior”, un estudio que reveló que durante el año 2015, el Estado destinó US$2.300 millones, o sea, cerca de un billón y medio de pesos,  a los institutos técnicos y universidades en el país.

De ese monto, hubo un 39,2% que se destinó al CAE, lo que ha puesto el foco en la cantidad de dinero que destina el Estado a los créditos estudiantiles.

El informe, que fue presentado en un seminario en la Universidad de Santiago, reveló que los fondos fiscales destinados al crédito, aumentaron en un 19% en el periodo 2014-2015. Y que desde 2011 han tenido un crecimiento promedio del 15%.

En lo que concierne al resto del aporte fiscal a la educación, ha habido un 10,6% de aumento en el total de fondos que el Fisco destina a la educación superior, consignó La Tercera.

La Contraloría, por su parte, distingue entre dos tipos de gastos, fondos destinados a los estudiantes, como becas de arancel, créditos, etc. y fondos destinados a los planteles educacionales, como fondos de investigación.

En ese marco, las universidades estatales recibieron el año pasado, entre ambos fondos, $516 mil millones. Pese a ello, si se considera el total de instituciones existentes, los establecimientos no estatales pertenecientes al Consejo de Rectores (Cruch), obtuvieron la mayor parte de los recursos.

Sin embargo, cuando se miran los montos destinados exclusivamente a los estudiantes, se observa que los recursos asignados a los alumnos de educación superior, corresponden a un 68,7% del total.

En esa situación “se puede observar que los estudiantes de las universidades privadas obtuvieron el mayor nivel de financiamiento, con un 23,5% del total de fondos, debido principalmente al CAE, aun cuando tanto la Beca Bicentenario como el Fondo Solidario (FSCU) son aportes exclusivos para las universidades pertenecientes al Cruch” señaló el documento de Contraloría.

Es así, que la Universidad Andrés Bello es el plantel que recibe la mayor cantidad de fondos del Estado, seguido por la Universidad de Chile, la Universidad de Concepción y la Universidad Santo Tomás.

Siguiendo esa línea, hay tres instituciones pertenecientes al grupo Laureate que concentran más del 10% del gasto destinado a educación del Fisco: Universidad Andrés Bello, Universidad de la Américas y el AIEP.

 

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