Ocurrió el miércoles 11 de enero de 1967, cuando se aplicó por primera vez la Prueba de Aptitud Académica (PAA), que llegó a reemplazar el Bachillerato. En esa oportunidad hubo un total de 30.763 inscritos a lo largo del país, distribuidos en 17 sedes: Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Valparaíso, Santiago, Talca, Chillán, Concepción, Los Ángeles, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Aysén y Punta Arenas.

En esta oportunidad se rindieron las pruebas de aptitud de Verbal y Matemáticas, y las específicas de Biología, Física, Matemática y Química. Rendir estas pruebas permitió postular a las ocho universidades que existían en ese momento: Universidad de Chile, Técnica del Estado, Católica de Santiago, Católica de Valparaíso, del Norte, Técnicas Federico Santa María, de Concepción y Austral.

Una época de cambios

El Bachillerato fue aplicado por la Universidad de Chile desde 1850 y su última ejecución fue en 1966, con un registro de 15.767 postulantes.

Este sistema tuvo cambios en sus más de 100 años de vigencia. Finalmente se llegó al consenso que se necesitaba un cambio acorde a los tiempos.

La responsabilidad para hacer ese cambio estuvo a cargo del Instituto de Investigación Estadística de la Universidad de Chile. Desde su creación, en 1960, bajo la rectoría de Juan Gómez Millas, trabajó en la creación de pruebas objetivas para el acceso a la universidad.

Fue desde entonces que la directora de ese organismo, la profesora Erika Grassau trabajó con su equipo en la construcción de este instrumento basándose en la experiencia de Estados Unidos.

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