Durante décadas ha sido una de las alternativas tradicionales para comer rápido y a un precio relativamente accesible en Chile. Un clásico en nuestras mesas. Sin embargo, el popular "completo" también estaría reflejando el aumento del costo de vida.
Así lo aborda un reportaje replicado por el medio estadounidense ABC News, que recorrió el centro de Santiago para conocer cómo el escenario económico está impactando incluso en uno de los alimentos más característicos del país.
Uno de los testimonios recogidos fue el de Antonia Bravo, estudiante de 21 años, quien ejemplificó cuánto ha cambiado el precio que paga por un completo.
“No hace mucho pagaba $2.500 por un completo”, señaló la joven, antes de explicar que actualmente los encuentra entre $3.500 y $4.000.
El completo como reflejo del costo de vida
El citado medio utilizó este tradicional alimento para abordar un fenómeno más amplio: cómo el aumento de distintos gastos cotidianos está modificando los hábitos de los chilenos.
Según los datos consignados, la inflación anual llegó al 4,1%, mientras el desempleo alcanzó el 9,5%, su nivel más alto en cinco años. A ello se suma que el Banco Central redujo su proyección de crecimiento para 2026 a un rango de 0,25% a 0,75%.
La nota también destaca el incremento en el costo de la alimentación: La canasta básica de alimentos llegó en agosto a un valor cercano a los US$100 mensuales, un 5% más que hace un año.
“Comer afuera siempre ha sido un lujo, pero ahora más”
Mauricio Aravena, profesor de 30 años, aseguró que los productos básicos continúan encareciéndose y aseguró que salir a comer se ha convertido todavía más en un lujo. También planteó que los aumentos salariales no estarían avanzando al mismo ritmo que los gastos de los hogares.
Una situación similar describió Tabata Martinich, profesora de 31 años, quien contó que el cambio se nota incluso al momento de reunirse con amigos.
Según relató, en comparación con el año pasado ahora optan con mayor frecuencia por quedarse y cocinar en casa, en vez de organizar salidas, debido a la necesidad de controlar mejor los gastos.
El origen del completo en Santiago
La publicación de ABC News también dedica espacio a la historia del completo: señalan que su nacimiento fue en el centro de Santiago durante los primeros años de la década de 1930.
Guillermo Cid, administrador del restaurante al que se atribuye la creación del plato, explicó al medio que desde sus orígenes el completo estuvo asociado a una alternativa para quienes no tenían recursos suficientes para sentarse a consumir una comida más costosa.
La preparación inicial incorporaba vienesa, chucrut, tomate y mayonesa casera a base de papa. Con el tiempo se agregaron ingredientes como la palta y aparecieron las distintas variedades que actualmente forman parte lo que conocemos como completo.