Se siguen conociendo nuevos detalles respecto al secuestro del empresario Jorge Vera Fierro, de 84 años, quien fue liberado hace siete días.
Este martes, Reportajes T13 dio a conocer el rol clave de un hombre que vivió en situación de calle y quien terminó siendo determinante durante el cautiverio del adulto mayor. El sujeto figura entre los cinco detenidos que hay hasta ahora.
El secuestro ocurrió el martes 21 de abril en el barrio El Llano, en la comuna de San Miguel, cuando la víctima fue interceptada por un grupo de sujetos que lo obligaron a descender de su vehículo para trasladarlo en otro automóvil.
El empresario fue trasladado a un taller mecánico en Cerro Navia, que funcionó como el primer lugar de cautiverio y desde donde comenzaron las extorsiones a su familia.
La primera llamada que recibieron vino desde un número con prefijo +57, correspondiente a Colombia. A partir de ese antecedente, se indaga que la planificación del secuestro habría sido coordinada desde una cárcel en Bogotá, y que habría sido liderada por una facción del Tren de Aragua.
Vivió en situación de calle y fue clave en la supervivencia del empresario
La investigación estableció que el taller al que fue trasladado el adulto mayor pertenece a Nino Meza González, chileno de 40 años y uno de los detenidos del caso, junto a José Torres Salazar, Cándido Franco Dávila y Greysson López Arteaga.
A esa lista se suma Felipe Retamales, quien habría tenido un rol protagónico en este delito.
De acuerdo con los antecedentes expuestos por Reportajes T13, Felipe Retamales es un ciudadano chileno que, antes del secuestro, vivía en situación de calle. Posteriormente, logró salir de esa condición tras ser acogido en el taller mecánico de Nino Meza González.
Ese vínculo resultó determinante, ya que cuando el adulto mayor fue llevado hasta ese lugar, Retamales habría asumido tareas directas durante el secuestro, quedando a cargo de su vigilancia permanente y de su alimentación.
Incluso, debido a la condición de insulinodependencia de la víctima, Retamales habría sido quien le administraba la insulina necesaria para mantenerlo con vida.
"Habia premura por encontrar la información lo antes posible, porque el objetivo principal era resguardar la integridad de esta persona, que tenía ciertas condiciones médicas que los preocupaban", explicó el subprefecto Juan Paillán, agregado policial de la PDI en Colombia.
Con el paso de los días, su rol se volvió más estrecho dentro de la estructura del secuestro, acompañando a los captores incluso en los traslados del empresario hacia otros puntos de cautiverio.
Tras varios días de investigación y negociaciones, Jorge Vera fue liberado en un sector rural de la comuna de Tiltil.