Fue en diciembre de 2024 cuando el alcalde de Macul, Eduardo Espinoza, lanzó una ofensiva contra la administración de su antecesor, Gonzalo Montoya. El edil, junto al concejo municipal, aprobó la realización de una auditoría a los estados financieros del municipio para revisar un presunto déficit heredado del periodo 2020-2024.

Mientras se esperaban los resultados de esa contabilidad externa, en paralelo la Corporación Municipal de Macul efectuó un catastro interno que develó eventuales irregularidades asociadas a fraude al fisco y presunta malversación de fondos, las que podrían superar los 6.600 millones de pesos solo en esa unidad.

Ese escenario derivó en que la municipalidad presentara, a fines de agosto del año pasado, una denuncia ante el 13° Juzgado de Garantía de Santiago contra quienes resulten responsables por los delitos de malversación de caudales públicos, fraude al fisco y asociación ilícita, ocurridos entre los años 2016 y 2024.

Pues bien, el tiempo de espera de dicha auditoría llegó a su fin. Esta semana se conocieron sus resultados. El estudio, encargado a Fortunato & Asociados -la misma firma que detectó un déficit superior a los $16 mil millones en la Municipalidad de Peñalolén durante la gestión de la actual subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao-, reveló un impacto financiero contable superior a los 15 mil millones de pesos durante la administración del exalcalde Montoya.

De acuerdo con el informe al que tuvo acceso Reportajes Teletrece, el documento, de 186 páginas, detalla el estado financiero del municipio en el periodo 2020-2024. En él se indica que se “ha evidenciado fallas estructurales y sistémicas que comprometen gravemente la confiabilidad de la información financiera, la integridad del control interno y la correcta administración de los recursos públicos” de la comuna.

Entre los antecedentes expuestos, el informe consigna que el déficit de caja correspondiente a 2024 alcanzó los $1.473.385.000, considerando cuentas por pagar y deuda pública interna, entre otros saldos contables revisados.

Ese mismo año, último periodo de Montoya al frente del municipio, el presupuesto municipal ascendió a $62.725.000 millones. En materia de ingresos, el total devengado llegó a $63.120.341 millones, mientras que los ingresos percibidos sumaron $57.422.160 millones, lo que dejó una recaudación pendiente de $5.698.181 millones, equivalente al 9% del total devengado.

Otro de los puntos abordados por la auditoría corresponde al pago de horas extras a funcionarios, con diferencias detectadas entre el registro del reloj control y el libro de remuneraciones. En 2020, por ejemplo, se identificaron 114 funcionarios con más de 40 horas extraordinarias con recargo del 50%, lo que implicó un total anual de 38.130 horas y un costo de $136.020 millones.

En tanto, en 2024 se registraron 79.764 horas extras con recargo del 50%, por un costo total de $487.714 millones. En ese periodo, se detectaron además 24 casos de funcionarios que excedieron el tope de 40 horas mensuales, con situaciones que incluso superaron las 130 horas extras en un solo mes.

La auditoría también evidenció que existen vehículos cuyo valor fue doblemente imputado, tanto como bien de uso depreciable (activo fijo) como bien en comodato, lo que -según el informe- no solo “denota una falta de control, sino que también implica la existencia de errores contables relevantes”.

El hallazgo identifica cinco vehículos Volkswagen Voyage Power 1.6 año 2017 que figuran registrados dos veces en la contabilidad municipal. En el registro como bienes en comodato, el valor libro total alcanza los $25.339 millones, mientras que en el registro como activo fijo suma $23.594 millones, lo que da cuenta de una duplicación contable que distorsiona los estados financieros y expone debilidades de control interno.

En sus conclusiones, la auditoría -expuesta este martes ante el Concejo Municipal- señala que “la ausencia de un Manual de Procedimientos Contable actualizado ha permitido la consolidación de prácticas informales que exponen al municipio a errores significativos, irregularidades y potenciales actos de fraude”.

Recomienda a la actual administración “fortalecer el proceso de planificación anual y establecer criterios formales de priorización (riesgo, materialidad, criticidad operativa y factibilidad de ejecución), con el fin de reducir la brecha entre lo planificado y lo ejecutado”.

Las reacciones no se hicieron esperar. En la última sesión del concejo, el alcalde sostuvo que “el informe demuestra que hubo fallas en cómo se administraron y usaron los recursos dentro del municipio, donde las responsabilidades no han sido asumidas y los controles ejecutivos no han funcionado como deberían, por lo tanto, eso afecta la confianza y aumenta el riesgo de mal uso de los recursos”. Además, anunció la apertura de investigaciones internas para establecer responsabilidades.

Por su parte, la concejal Soledad Pérez calificó los resultados como “doloroso e impresentable”, mientras que su par Ximena Zulueta cuestionó que “durante cuatro años no se hayan dado cuenta de esto (…) Yo les quiero preguntar también a mis colegas antiguos por qué no fueron más exhaustivos en ir en profundidad de este déficit que ya venía”.

Ahora, se viene otro informe. Desde el municipio señalaron que también se mantienen a la espera de los resultados de la auditoría a la Corporación Municipal de Macul, antecedentes que serán incorporados a la carpeta investigativa derivada de la denuncia presentada en agosto pasado ante los tribunales de justicia.

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