El Ministerio Público formalizó a principios de enero a Gerardo Leal, de 26 años, por su presunta participación en el incendio a la iglesia San Francisco de Borja, recinto donde el cuerpo de Carabineros realiza sus servicios religiosos.

Leal quedó en prisión tras la orden del tribunal por considerarlo “un peligro para la sociedad”.

Según consignó El Mercurio el 7° Juzgado de Garantía de Santiago autorizó realizar una prueba de ADN al único formalizado de provocar el siniestro, con el objetivo de comparar sus resultados con posibles células obtenidas de un polerón conseguido al interior del recinto religioso, el que habría sido utilizado, supuestamente, por el imputado el día del incendio.

El fiscal de la jurisdicción metropolitana Centro Norte, José Morales explicó que "el imputado fue observado en diferentes momentos de los hechos por funcionarios policiales de civil".

Asimismo afirmó que más adelante fue visto cuando "preparó y lanzó las bombas incendiarias a los carabineros".

Tras esto, "se sacó el polerón color gris que portaba y otras prendas de vestir, las guardó en una bolsa con la cual caminó hacia una fogata que se encontraba en la calzada".

Dicha prenda de vestir fue recuperada por la policía y "se le tomaron, por funcionarios del Laboratorio de Criminalística de Carabineros, posibles células epiteliales".

Es por esto que "estas células deben ser sometidas a las pruebas de determinación de huella genética y luego ser comparadas con muestras obtenidas desde el presunto portador de este polerón".

La diligencia se realizará el próximo 17 de febrero.

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