El uso constante de celulares, computadores y tablets está comenzando a pasar la cuenta en la salud física de las personas. Así lo advierten especialistas, quienes alertan sobre el aumento de una condición conocida como joroba millennial, asociada a malas posturas mantenidas durante largos periodos frente a pantallas.
De acuerdo con Hernán de la Barra, kinesiólogo y académico de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello, este fenómeno no sólo afecta a jóvenes, sino que se ha extendido a distintos grupos etarios.
“La tecnología se ha integrado completamente a la vida diaria, promoviendo largos períodos en posición sedente, menor actividad física y la adopción de posturas inadecuadas que se sostienen en el tiempo”, explicó.
¿Qué es la joroba millennial ?
Desde el punto de vista biomecánico, esta condición corresponde a una hipercifosis dorsal alta, acompañada de una alteración en la posición de la cabeza y la columna cervical.
Según el especialista, esto se produce principalmente por la flexión constante del cuello y la espalda al utilizar dispositivos que suelen estar ubicados por debajo del nivel de los ojos.
“Esto ocurre por la flexión mantenida de la columna al utilizar dispositivos a la altura del pecho o más abajo”, detalló.
Consecuencias en la salud
Entre los efectos más comunes de la joroba millennial se encuentran dolores en el cuello, hombros y zona dorsal, además de fatiga postural y tensión muscular.
A largo plazo, la situación puede agravarse. “Esta postura puede generar consecuencias mecánicas progresivas, favoreciendo una deformidad funcional que compromete tanto la columna vertebral como la cintura escapular”, advirtió.
Incluso, en casos más complejos, puede afectar la respiración. Esto ocurre especialmente en personas con condiciones previas, como escoliosis, donde la combinación de alteraciones puede limitar la expansión torácica.
Señales de alerta
El problema suele ser visible a simple vista. Entre los signos más evidentes se encuentran:
- Aumento de la curvatura de la espalda
- Cabeza adelantada
- Hombros encorvados hacia adelante
Para evaluar su gravedad, los especialistas recomiendan estudios como radiografías, que permiten medir el grado de curvatura de la columna.
El tratamiento se enfoca principalmente en la corrección postural y ejercicios específicos.
Entre las recomendaciones destacan ejercicios para fortalecer la musculatura, mejorar la movilidad de la columna y trabajar la respiración. Sin embargo, el factor clave es la prevención.
“Promover el uso de dispositivos a una altura visual adecuada y generar conciencia sobre los hábitos posturales cotidianos es clave para evitar la perpetuación de este problema”, concluyó el especialista.
De esta forma, el llamado es a tomar conciencia sobre el uso de la tecnología, considerando que pequeños cambios en la postura diaria pueden marcar una gran diferencia en la salud a largo plazo.