Un joven de 26 años falleció en el hospital de La Serena tras desarrollar un grave cuadro de envenenamientotras ser picado por una araña de rincón ocurrida el pasado 21 de octubre.
Tras su fallecimiento, sus familiares alzaron la voz y cuestionaron la atención médica recibida. Entre sus principales reclamos, sostienen que no habría recibido una atención adecuada y que se le habría negado la administración de un antídoto.
Desde el hospital, en tanto, se habría explicado que la gravedad del cuadro clínico fue un factor relevante en la situación. Además, se indicó que las guías clínicas del Ministerio de Salud no recomiendan el uso de un antídoto para estos casos.
A este caso se suma el de otro joven de 27 que permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Provincial de Ovalle, en estado grave, pero estable.
La herida le provocó una falla renal severa y compromiso hepático. Pese a ello, durante su hospitalización ha presentado una evolución favorable. Pero si bien ha respondido positivamente al tratamiento, los médicos advierten que todavía es prematuro determinar si presentará secuelas.
Ambos hechos han vuelto a poner atención sobre los riesgos asociados a estas mordeduras y la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente ante el aumento de las temperaturas.
La seremi de Salud de Coquimbo, Karen Irribarra Vergara, advirtió que la mordedura de la araña de rincón puede provocar desde lesiones locales hasta complicaciones graves, que en determinadas circunstancias, pueden resultar mortales.
Entre las principales señales de alerta mencionó el dolor intenso en la zona afectada, enrojecimiento progresivo, inflamación y cambios de coloración en la piel. A estas manifestaciones pueden sumarse síntomas generales como fiebre, decaimiento, náuseas, vómitos, orina oscura y dificultades respiratorias.
Qué hacer frente una mordedura
Frente a una posible mordedura de araña de rincón, el académico e investigador del Departamento de Biología de la Universidad de La Serena y entomólogo del Laboratorio de Entomología Ecológica, Jaime Pizarro-Araya señaló a Diario El Día que se recomienda lavar la zona afectada con agua y jabón, aplicar frío local de manera intermitente utilizando hielo envuelto en un paño y mantener en reposo la zona comprometida.
Sin embargo, la principal recomendación es acudir inmediatamente a un servicio de urgencia, sin esperar a que la lesión adquiera una coloración oscura o aparezcan síntomas generales.
Asimismo, llamó a evitar prácticas que pueden agravar la situación, como realizar cortes en la herida, succionar la zona afectada, aplicar torniquetes, utilizar calor o recurrir a remedios caseros.
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