La ensayista Adriana Valdés se convirtió hoy en la primera mujer en dirigir la Academia Chilena de la Lengua, y asegura tener planes para que la Academia "se abra". 

En ese sentido, el diario español La Vanguardia consignó que sobre el lenguaje "inclusivo", la nueva directora no cerró la puerta a su introducción en el diccionario, aunque reconoció que "hay que preguntarse si eso llegará más allá del Twitter y de los grupos que lo proponen".

"Hay que ver hasta qué punto se utiliza. Un grupo minoritario puede acoger de forma testimonial la expresión 'todes' para referirse a ambos géneros. Ahora bien, solo podrá aparecer en los diccionarios si eso llega a tener un uso generalizado", sentenció.

"Me interesaba postularme por las mujeres"

Tras 133 años de historia, la Academia contará por primera vez con una mujer al mando, una llegada que algunos consideran "renovadora" pese a que Valdés asegura no ser "nada joven". La ensayista, que ocupará el cargo durante tres años no renovables, explicó que decidió postularse "por la idea de que una mujer pudiera ser la directora" además de tener "la experiencia y capacitación".

"Me interesaba postularme, más que por mí, por las mujeres. Pensé que, con todo lo que ha sucedido este año, existe una necesidad de dar una imagen de apertura hacia lo que está pasando en la sociedad y mucho de lo que sucede tiene que ver con los movimientos de mujeres", precisó.

Explicó además que su intención es tener las "puertas abiertas de la institución" a través de la organización de eventos y de "explotar las redes sociales", de las que se declaró usuaria.  En cuanto al uso del lenguaje de la juventud, Valdés se mostró disconforme con "la letanía, que siempre se repite, de que los jóvenes hablan mal".

"Los jóvenes tienen maneras muy coloquiales de tratarse que son perfectamente normales y la Academia las acoge en el diccionario, pero entre paréntesis, especifica que son de uso popular o vulgar, aunque nadie lea esa parte", concretó.

La única "preocupación" que Valdés mostró respecto a la lengua es el uso de "muy pocas palabras".

"La limitación del vocabulario limita el pensamiento. También es cierto que ahora los jóvenes no solo piensan en palabras sino también en imágenes. Pero el lenguaje humano es irreemplazable y, mientras más capacidades tengamos para expresarnos bien, pensaremos mejor", aseguró.

Adriana Valdés, que estudió Literatura, fue traductora en la ONU y directora de Documentos y Publicaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Ahora se convertirá en la primera mujer en presidir el Instituto de Chile, un organismo que agrupa a seis academias del mundo de las letras, la ciencia y el arte en Chile.

Valdés ingresó en 1993 en la Academia Chilena de la Lengua, convirtiéndose en la quinta mujer en acceder a esta institución, que en la actualidad cuenta con ocho académicas de un total de 34 miembros de número.

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