Ya han pasado dos años desde que entró en vigencia la ley de etiquetados, la cual consistió en añadir sellos negros con la palabra "Alto en" a todos los alimentos que contengan niveles no saludables de sodio, calorías, grasas saturadas, etc.

Esta iniciativa buscaba contribuir a la disminución de los altos índices de obesidad en Chile, como también, ayudar a los consumidores para diferenciar fácilmente cuales alimentos son más sanos o perjudiciales que otros.

En aquel entonces, los alimentos se rotularon cuando superaban cifras determinadas de nutrientes, los cuales eran considerados no saludables por el ministerio de Salud (Minsal), considerando diversos estudios internacionales. 

Para los alimentos sólidos, el Minsal consideró que los alimentos que sobrepasaran estos parámetros, debían llevar sello:

Nutriente / energía Cantidad (cada 100 gramos)
Energía  350 kcal
Sodio 800 mg
Azúcares totales 22,5 grs
Grasas saturadas 6 grs

En tanto, para los líquidos se consideraron estas cifras:

Nutriente / energía Cantidad (cada 100 gramos)
Energía 100 kcal
Sodio 100 mg
Azúcares totales 6 grs
Grasas saturadas 3 grs

Segunda etapa: más estricta

Sin embargo, desde  este miércoles 27 de junio entrará en rigor una nueva etapa de esta ley, la cual promete ser más estricta.

Por lo mismo, estos son los nuevos límites para los alimentos sólidos:

Nutrientes/energía Cantidad ahora
(cada 100 grs)
Cantidad antes 
(cada 100 grs)
Diferencia antes - ahora 
(cada 100 grs)
Energía 300 kcal 350 kcal 50 kcal
Sodio 500 mg 800 mg 300 mg
Azúcares totales 15 grs 22,5 grs 7,5 grs
Grasas saturadas 5 grs 6 grs 1 grs

Mientras que para los líquidos, estos son los nuevos límites:

Nutrientes o energía  Cantidad ahora Cantidad antes Diferencia antes - ahora
Energía (kcal/100g) 80 100 20
Sodio (mg/100g) 100 100 0
Azúcares totales (g/100g) 5 6 1
Grasas saturadas (g/100g) 3 3 0

De esta forma, al aumentar los límites de estos nutrientes, muchos alimentos de actualmente no tienen sellos, podrían ser rotulados como "altos en".

Finalmente, la ley de etiquetados considera una tercera etapa, la cual se pondría en marcha el próximo año, en donde -nuevamente- aumentarán los límites para los nutrientes que contienen diversos alimentos. 

¿Cómo afecta esto a los consumidores?

El nutricionista de NutriHome, Bastián Salinas, considera que esta medida tendrá un efecto positivo en los consumidores. "Hace poco se elaboró un informe en relación a la implementación de la ley y el impacto que tuvo esta política fue positivo. Puede que también llame la atención que ciertos alimentos, que antes no tenían sellos, sí los tengan. El consumidor actualmente se está fijando en que no solamente hay que consumir un alimento, tienes que consumir un alimento que además nutre", declaró.

Para ejemplificar los cambios que traerá la norma, Salinas pone el caso del Sodio, que en la primera etapa su punto de corte era de 800 mg para alimentos sólidos y que ahora se va a restringir a 500 mg. 

"Son 300 mg de diferencia que se verán principalmente, en muchos alimentos procesados, los cuales llevan mucho sodio", explica. 

Los niños, el grupo más vulnerable

Uno de los grupos más propensos a tener una mala alimentación son los niños. En relación a ello, el nutricionista destaca la importancia de que las personas se asesoren con un profesional.  

"Muchas personas conocen el etiquetado como el indicador plástico, que son los sellos negros, que son una excelente idea, pero si eso no está respaldado con una educación por detrás, la ley va a funcionar de manera parcial", señala.

En cuanto a las colaciones de los niños, el experto recomienda que "ojalá sean alimentos frescos, frutas, cereales integrales, lácteos bajos en grasa, etc. Ese tipo de colación debería ser destinada a niños, no productos que sean procesados.  La industria siempre va a estar buscando modificarse y adaptarse a la ley, entonces con este cambio, van a liberar nuevos productos que se adapten a la ley y que de cierta forma 'engañen' al consumidor para que los consuma igual".

Además, el profesional sugirió que los padres no le entreguen dinero a los niños para comprar alimentos en los colegios, ya que "ellos no tienen un nivel de raciocinio, ni educación para destinar ese dinero de una forma que a ellos le garantice una buena salud a través de los alimentos".

¿Alimentarse sano sale caro?

Existe la creencia de que alimentarse sanamente es más costoso. En relación a esto, el nutricionista señaló que "hay casos en que, por ejemplo, una familia que vive con el sueldo mínimo, consume cuatro litros de bebida y tres kilos de pan al día. Si yo saco la cuenta en cuanto al costo que la familia destina para esos alimentos, claramente se puede restringir y puede haber un efecto tanto para su salud, como para su bolsillo, y se puede destinar ese dinero para adquirir alimentos más frescos."

"La gente tiene el error de creer que alimentarse saludable es más caro. Hay alimentos que tienen función saludable y si son más caros, pero la alimentación en sí, como comprar frutas en ferias libres, será mucho más económico que en los supermercado", agregó.

 

Publicidad