Hace algunos días una pareja denunció a través de las redes sociales una compleja situación que les tocó vivir en el Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz de La Florida, en la región Metropolitana.
La mujer —cuyo nombre mantendremos bajo reserva debido a antecedentes clínicos protegidos por la legislación vigente que se exponen a continuación— relató en compañía de su esposo la experiencia vivida cuando llegaron al hospital para tener a su quinto hijo, en la madrugada del pasado viernes 19 de junio.
De acuerdo con su versión, acudieron al recinto médico porque ella estaba "en trabajo de parto". Sin embargo, acusa, luego de ser evaluada por una matrona, esperó por alrededor de dos horas, con contracciones, para que finalmente le informaran que debía retornar a su hogar.
La afectada hizo hincapié en su condición de gran multípara, debido a que llegaba para tener a su quinto hijo, y mencionó también que sus partos anteriores había sido "rápidos" (parto precipitado). En conversación con T13.cl, la mujer complementó que otras matronas le han comentado que esto era motivo suficiente para ingresarla a maternidad, o al menos para dejarla en observación. Sin embargo, asegura que estos antecedentes no fueron considerados en el hospital y decidieron enviarla de regreso a su domicilio, a eso de las 03:30 horas de la madrugada.
Resignada, según continuó relatando en su publicación, regresaron junto a su esposo a su hogar en la comuna de Puente Alto, poco antes de las 05:00 horas, y apenas entraron a la casa a ella se le "reventó la fuente", de acuerdo con sus palabras.
"En cinco minutos", según describe la mujer, regresaron al hospital, con el manifiesto riesgo de haber podido sufrir algún tipo de accidente, debido a la angustia y la celeridad de la situación. Sin embargo, no alcanzaron a llegar y su bebé nació antes de entrar al estacionamiento del recinto, como también expuso en su relato.
"Mi marido fue quien lo recibió, mi marido fue quien le sacó el cordoncito del cuello, el que le golpeó la espalda, y luego me lo pasó a mí para poder abrigarlo", contó.
Pero éste no es el fin de la historia.
Denuncia contra hospital de La Florida
Por las condiciones en que nació su bebé, evidentemente la madre fue trasladada de inmediato a pabellón, con mucho sangrado, donde entre otras cosas le realizaron un legrado.
Posteriormente, ya en recuperación, le entregaron a su bebé luego del control y las vacunas que se le administran a los recién nacidos. Así la madre pudo iniciar el proceso de lactancia con su hijo.
En paralelo, una matrona le pidió los exámenes, los cuales se encontraban en una carpeta que, por las circunstancias descritas, quedó en el auto, según explicó. Su marido fue a buscar los exámenes, donde entre otros documentos se encontraba el test de VIH que se exige por protocolo. La mujer indicó que éste había sido realizado aproximadamente tres semanas antes y todo estaba en orden.
Sin embargo, manifestó en su publicación, se le realizó un test rápido de VIH y, más tarde, fue informada por personal del hospital de un resultado positivo.
Junto con esto, por protocolo, le indicaron que no podía seguir amamantando a su hijo, hasta que ese test rápido fuera trasladado al Instituto de Salud Pública (ISP) para confirmar el resultado. Este proceso podía tardar un mes, lo que se traducía en un mes sin poder dar pecho a su bebé.
Pero un test de carga viral agilizó el proceso y, luego de un resultado negativo, la madre pudo retomar la lactancia en una semana, ya de alta en casa junto a su hijo y el resto de la familia.
La firma del consentimiento
La denuncia más grave de la mujer y de su esposo es que, según aseguran, ella jamás fue informada acerca del test rápido de VIH. Si bien reconoce la toma de una muestra, sostiene que ésta fue para determinar grupo sanguíneo, pero nunca le informaron del test ni firmó algún consentimiento, como debiese ser el protocolo.
En la ficha clínica, que por cierto la madre acusa que recibió recién esta semana y no cuando le entregaron el alta médica, existe un consentimiento para examen VIH con el nombre y firma de la mujer, según pudo constatar T13.cl. Sin embargo, ella asegura que esa no es su letra y que tampoco firmó el documento.
"Fíjate que dice que es voluntario, con consentimiento y dice que 'usted va a recibir información, orientación, apoyo antes de realizarse el examen'. A mí me pillaron por sorpresa, no sabía que existían los test rápido de VIH. No tenía idea de nada", declaró la afectada a este medio.
"Yo jamás hubiese aceptado el consentimiento, jamás. Porque mi examen de VIH, como corresponde, estaba hecho como unas tres semanas antes de tener al bebé, o sea era muy actual. Es el examen que te piden, a todas las embarazadas por protocolo, todas las embarazadas se hacen ese examen", continuó.
"En el caso hipotético que yo hubiese aceptado que me hicieran ese test de VIH, ese test rápido, me hubiesen informado, me hubiesen preparado, me hubiesen explicado, me hubiesen dicho: 'Existe la posibilidad de que salga reactivo porque estás embarazada'. Yo me hubiese preparado psicológicamente, pero ellos me dicen cómo funciona y yo no hubiese aceptado. Qué mamá quiere arriesgarse a hacerse un test que puede fallar", agregó.
"A mí me parece indignante esta cuestión. Ese consentimiento no es mío, no me lo mandaron. Y si en algún lugar intentaron copiar mi firma, esa firma es una copia, esa firma no es mía. Yo no la hice", reiteró sobre el documento, que por cierto no tiene fecha.
Por todas situaciones que denuncia la madre, desde que le dijeron que regresara a su hogar cuando llegó por primera vez al hospital para tener a su bebé, para ella el origen de todo y que nada de esto habría pasado si la hubieran atendido en ese momento, junto a su esposo se reunieron con el subdirector del hospital y además evalúan acciones legales, que incluirían el análisis del consentimiento para determinar por qué está firmado con una firma que, asegura, no es suya.
"Se siente como que te estén inculpando por un delito que no cometiste, esa sensación sentía cuando me dijeron que el test era positivo. Es un daño moral enorme", cerró la madre al respecto, asegurando además —como expuso en redes sociales— conocer acerca de otras dos mamás a quienes también se les informó sobre un "falso positivo" en el mismo recinto. Esta información se la habrían entregado funcionarios del hospital que conocieron su caso.
Hospital entrega declaración con su versión de los hechos
T13.cl también pudo acceder a una declaración del Hospital Clínico Dra. Eloísa Díaz de La Florida.
Sobre la atención entregada a la mujer cuando llegó al recinto para tener a su bebé, aseguran que "la paciente fue evaluada en el episodio de atención y se mantuvo durante dos horas en observación por el equipo de salud, luego de lo cual se decide su alta al no existir, en ese momento, elementos clínicos compatibles con un trabajo de parto".
En tanto, acerca de lo manifestado por la afectada sobre que sus partos eran "rápidos", desde el hospital señalan que "en obstetricia existen situaciones en que el trabajo de parto puede evolucionar de manera rápida e impredecible, condición conocida como parto precipitado, el cual puede ocurrir en el 3% de embarazos de término".
Finalmente, sobre el mencionado test, desde el hospital declaran que "en la ficha clínica consta el consentimiento informado firmado por la usuaria para su realización. Ante un diagnóstico inicial que requiere confirmación, se aplican los protocolos establecidos por la autoridad sanitaria mientras se obtiene el resultado definitivo y tal como se le aplica este examen a todas las personas embarazadas que realizan su ingreso", lo que explica la determinación de impedir que la madre amamantara a su bebé tras las primeras horas de su nacimiento.
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