La malaria, una enfermedad potencialmente mortal que es más común en países africanos, se ha vuelto una preocupación tras la confirmación de que dos ciudadanos bolivianos exhibieron la sintomatología de esta enfermedad febril en la comuna de Pica, región de Tarpacá.

El paludismo, como también lo denomina la Organización Mundial de la Salud (OMS), o malaria es una enfermedad causada por parásitos que se transmiten a través de una picadura del mosquito hembra infectado del género Anopheles.

¿Cómo se contagia?

Hay cinco tipos de especies de parásitos que pueden ser transmitidas por dicho mosquito, pero dos son las más peligrosas: plasmodium falciparum, y plasmidium vivax, que son finalmente las que pueden llevar a la muerte a las personas.

La malaria, no puede ser transmitida de persona a persona, sólo a través de la picadura del mosquito infectado, por lo que la directora del hospital llamó a la población a estar en calma.

¿Cuáles son los síntomas?

La malaria presenta los síntomas en pacientes entre 10 y 15 días después de la picadura del mosquito, los que se caracterizan principalmente por la fiebre aguda, dolor de cabeza y escalofríos.

En los niños, se suelen manifestar síntomas como anemia grave y sufrimiento respiratorio, mientras que en los adultos también se puede generar con frecuencia una afectación multiorgánica.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud

La organización entregó consejos sobre qué hacer en caso de la picadura y tener dichos síntomas, sobre todo para los que están pensando en viajar a países donde se registren casos de malaria.

Entre las medidas destinadas a prevenir las picaduras figuran los mosquiteros tratados con insecticidas de larga duración para dormir y el uso de ropa de protección y repelentes contra los insectos. Dependiendo del riesgo de contraer la enfermedad que exista en la zona visitada, los viajeros internacionales deberán tomar además medicación preventiva (quimioprofilaxis) antes, durante y después del viaje.

Las embarazadas deberían evitar viajar a zonas donde se dé la transmisión del paludismo y, en cuanto a los lactantes y los niños pequeños, se recomienda a los padres que no los lleven a zonas donde exista riesgo de contraer el paludismo por P. falciparum.

Antes de viajar a países o regiones con paludismo endémico, los viajeros deberían acudir al centro nacional de control de enfermedades que les corresponda u otras instituciones que ofrezcan asesoramiento a viajeros para obtener información relativa a las medidas de prevención que deberán adoptar.

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