Todo partió con fotografías comunes y corrientes publicadas en perfiles de Instagram.

Eran imágenes que algunas estudiantes habían publicado en sus propios perfiles y que terminaron siendo utilizadas para algo completamente distinto: crear representaciones falsas en las que aparecían desnudas.

Los antecedentes conocidos sobre el caso ocurrido en el Colegio Alicante del Sol de Puente Alto permiten reconstruir cómo se elaboró y comenzó a circular el material que terminó afectando a alumnas de primero a cuarto medio.

Imágenes manipuladas con IA

El primer paso era obtener las fotografías desde los perfiles de redes sociales de las estudiantes. Luego, las imágenes eran intervenidas mediante herramientas de inteligencia artificial, con las que se modificaban para generar las representaciones falsas.

El material resultante era posteriormente reunido y organizado para facilitar su distribución.

Según los antecedentes entregados por las familias de las estudiantes afectadas, cuatro alumnos participaron en las distintas etapas de este proceso, desde la obtención de las fotografías hasta la circulación del material.

Las imágenes comenzaron a compartirse mediante plataformas digitales y terminaron llegando a otros estudiantes del establecimiento.

La situación se conoció el 10 de julio, cuando un grupo de estudiantes encontró el material en la galería del celular de uno de los involucrados.

El hallazgo permitió dimensionar que las fotografías no se habían quedado en un dispositivo, sino que ya habían comenzado a circular dentro de la comunidad escolar.

"Mi hija me llama por teléfono llorando y me dice 'mamá, no sabes, pasó algo grave'. Me dice 'mamá, me enteré recién que había una foto mía, de mis compañeras y de algunas niñas que salimos desnudas, la hicieron con IA" relata la madre de una de las adolescentes afectadas.

A partir de ese momento, las estudiantes y sus familias fueron tomando conocimiento de lo ocurrido. Algunas alumnas presentaron crisis de pánico, según relataron posteriormente sus apoderados.

Tras conocerse los hechos, el establecimiento aplicó una suspensión de 15 días a los estudiantes señalados como responsables.

Sin embargo, el conflicto no terminó con esa sanción.

Cuando los alumnos regresaron a clases, según el relato de las familias, comenzaron a producirse nuevos episodios durante los recreos. Los involucrados se habrían burlado de algunas de las estudiantes afectadas, muchas de las cuales presentaron crisis de pánico a raíz de esta situación. El hecho posteriormente derivó en agresiones físicas entre alumnos.

A esto se sumaron amenazas atribuidas al padre de uno de los estudiantes involucrados en la creación y difusión de imágenes sexuales de sus compañeras.  

Imágenes falsas, impacto real

Con el paso de los días, el foco de las apoderadas también se trasladó a la forma en que el establecimiento había manejado la situación.

Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de información y contención que, según las familias, recibieron las estudiantes después de que se conociera el caso.

Una de las apoderadas aseguró que el contacto que recibió del colegio se produjo cuando el establecimiento daba por cerrado el asunto.

Según su relato, antes de ese llamado no había recibido una comunicación del establecimiento para informarle sobre lo que estaba ocurriendo.

Las familias también cuestionaron que se pusiera énfasis en que las imágenes eran falsas. Para ellas, que el contenido hubiera sido generado digitalmente no elimina el impacto de haber utilizado fotografías de las estudiantes y haberlas transformado en material sexual que luego circuló entre sus compañeros.

"Al no contener o al cuestionar o al no reaccionar, indirectamente hay una invalidación de la experiencia.
Porque no es para tanto, ¿no? Entonces, esa invalidación de la experiencia hace que la persona que lo sufre pueda entrar en un cuestionamiento acerca de qué tan importante es lo que está viviendo. Porque en el fondo el argumento permanente es que es falso" expresó Loreto Gálvez, psicóloga infantojuvenil. 

Ante la gravedad de los antecedentes, la situación llegó a la Superintendencia de Educación.

El organismo informó que otorgó máxima prioridad al caso y confirmó que el Colegio Alicante del Sol de Puente Alto se encuentra actualmente bajo un procedimiento de investigación formal.

La indagatoria deberá establecer si las medidas adoptadas por el establecimiento se ajustaron a las obligaciones que correspondían frente a los hechos.

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